MÉRIDA, Yucatán, jueves 12/02/26.- Se placea en el recinto legislativo como si fuera el dueño, el mandamás. Da órdenes como capataz, arrebata cámaras y toma fotos, gira instrucciones, entra y sale de la sesión legislativa: es Mario Padrón Estrada, el superconsultor que asesora en comunicación e imagen política al Congreso de Yucatán.
No figura en la nómina, tiene algo mejor: contratos, muchos y millonarios contratos que incluso le permiten comprar premios internacionales.
Al calor de su madre, Blanca Estrada Mora o “Mamá Blanca”, activista de conveniencia, Marito no se limita a bisnear en el Congreso, pues también con su empresa impulsa proyectos en muchas dependencias de los tres niveles de gobierno.
Resulta que Mario y sus secuaces, entre ellos César Gómez (a) “Tachi”, son especialistas en todas las áreas, pero lo único que hacen es encarecer los proyectos porque tienen que contratar expertos en cada área donde hacen sus “bisteques”, y obvio ellos deben obtener su “comisión”.
No dudamos que Mario esté cobrando extra por las comparecencias, de otra manera no tendría tanto interés en dirigir la orquesta…
Ayer miércoles en la sesión, lo único que le faltó fue despertar a los diputados dormilones durante las aburridas exposiciones o regañarlos para que presten atención.


