MÉRIDA, Yucatán, miércoles 11/02/26.– La Hacienda Poxilá y el evento Hokolvuh utilizan inadecuadamente vestigios arqueológicos para promoverse y, aunque NO los ofrecen como atractivos, los usan de fondo en fotos y ya en los eventos los usan, cuando no les pertenecen ni se deben utilizar.
De acuerdo con expertos en el tema, aunque la promoción de la Hacienda Poxilá y del evento Hokolvuh, un encuentro gastronómico que será el 28 de febrero, se lleva al cabo ampliamente en internet el INAH parece que no lo sabe o se hace de ojos ciegos y oídos sordos.
POXILÁ: Colinda con una zona de vestigios mayas y utiliza como promoción una pirámide y la ofrecen de fondo para eventos (bodas, XV años, sesiones de fotos, sesiones empresariales, hospedaje o eventos al aire libre.

Incluso en algunos eventos nocturnos, los dueños de la hacienda iluminan la pirámide, tal y como se hace en la de Chichén.
Ante esto, el INAH calla y no hace nada, cuando si un turista va a Chichén Itzá con equipo de cámaras o de vídeo no los dejan pasar a menos que paguen una elevadísima cuota.
Además, el sonido muy fuerte puede dañar las estructuras, que tienen casi dos mil años de antigüedad, pero hasta ahora el INAH no ha impedido este tipo de actividades que ponen en riesgo los vestigios mayas.
HOKOLVUH: Nombre rimbombante para vender comida, supuestamente con raíces ancestrales mayas, algo muy muy difícil de creer, pues prácticamente toda la cocina yucateca es mayormente mestiza, y al utilizar indebidamente de fondo la zona arqueológica de Aké la pone en peligro.
LOS DETALLES: El evento lo promueven como benéfico, pero en realidad es una entradera de dinero, pues la cena cuesta unos $30 mil, porque ofrecen chefs internacionales, y asisten unas 400 personas, es decir que deja una ganancia de unos $12 millones.
El evento se hace en la hacienda Aké, ubicada justo a lado de las Ruinas de Aké, de modo que las usan de fondo, sin permiso del INAH, porque no entran a la zona arqueológica, pero utilizan música a elevado volumen que puede dañar las estructuras mayas.
Ese encuentro culinario es en la noche y para ello colocan enormes toldos, pantallas gigante y potentes equipos de sonido. Afortunadamente este evento NO es frecuente.
En ambos casos, los dueños de la Hacienda Poxilá y de la Hacienda Aké no se promocionan directamente con los vestigios mayas, aunque los usan subliminalmente en sus anuncios y lo usan de verdad en sus eventos, con la tolerancia o complicidad del INAH.


