MÉRIDA, Yucatán, jueves 05/02/26.- En la política, hay imágenes que valen más que mil discursos, y la que resurgió recientemente es una losa para la senadora Chaironaca: Verónica Camino Farjat, captada en un momento de éxtasis militante que hoy pretende enterrar bajo el color guinda de MORENA.

La fotografía, tomada durante la campaña de 2018 –en la que ella pedía el voto para José Antonio Meade (candidato a presidente) y para sí misma bajo las siglas del PRI y del Partido Verde-, la muestra sosteniendo un cartel que califica a Rolando Zapata como el mejor gobernador de México.
CINISMO SIN FRONTERAS: Para los ciudadanos que hoy la ven portar el chaleco de la “Cuarta Transformación”, la imagen es una bofetada de realidad. Bajo el apodo de #MissTraición, ganado a pulso por su historial de saltos de partido en partido, Verónica Camino queda expuesta como el ejemplo máximo del “chapulinismo” político.
DE LA MANO DEL “MEJOR GOBERNADOR”: La foto es el testimonio de que su lealtad era absoluta a Rolando Zapata, a quien hoy desconoce para alinearse con el poder de MORENA.
LA TRAICIÓN A LA BASE: Logró su escaño gracias al sudor y esfuerzo de la militancia priista y del Verde, a la cual abandonó sin mirar atrás apenas se sentó en la curul.
LA CAMALEONA YUCATECA: Su llegada a MORENA no fue por convicción ideológica, sino por su enorme oportunismo que la ha llevado a traicionar a cada grupo que le ha tendido la mano.
EL CINISMO REFLEJADO EN LA IMAGEN ES TOTAL: Mientras hoy repite los mantras de “no traicionar al pueblo”, la evidencia fotográfica recuerda que su verdadera escuela fue la de la adulación al sistema que ahora dice combatir.
En Yucatán, el apodo de #MissTraición resuena con más fuerza que nunca. Esta fotografía no es solo un recuerdo; es la prueba irrefutable de que, para la senadora, los principios son vaciladas y cambian según la temporada electoral.


