MÉRIDA, Yucatán, miércoles 04/02/26.– Además de ignorantes y prepotentes, son intolerantes a la prensa crítica: Los regidores morenistas Adrián Gorocica, Georgina Piña y Diego Carrera acosaron a periodistas que les hicieron preguntas de verdad, no paleras.

Ya hemos dicho muchas veces que a Morena no se le quita esa fea práctica, delictiva además, de grabar y tomarles fotos a los periodistas que hacen preguntas críticas en sus ruedas de prensa.

La que encabezaron ayer martes los regidores antes mencionados no fue la excepción: Cada vez que algún periodista hacía una pregunta que los incomodaba, inmediatamente se activaban unos jóvenes, tanto hombres como mujeres, que apuntaban con sus cámaras y celulares a los “atrevidos”.

Todo lo contrario sucedía con los medios oficialistas, incluso llevaron paleros para que pregunten lo que querían responder los fragmentados regidores secuaces de Gorocica, quien no invitó a los otros tres que forman la bancada. Los ausentes fueron Berenice Rivero Silva (PT), Denisse Pérez Rodríguez y José Manuel Peniche Marenco.

En plena conferencia los periodistas se preguntaban cuál es el objetivo de grabar a los comunicadores no “alineados”. Por lo general son los periodistas los que apuntan sus cámaras y celulares a quienes ofrecen información, pero con Morena sucede todo lo contrario.

En un país donde ser periodista es un riesgo, esta delictuosa conducta es mucho más que una intimidación, puede significar para los comunicadores un riesgo para su integridad. Lo de coartarles la libertad de información, negarles la invitación o el acceso a sus conferencias es lo más leve que puede ocurrirles a quienes ejercen el derecho de informar.

ANTECEDENTE: Hace unas semanas, la caballada (bancada) de Morena en el Congreso del Estado, arreados por el Huacho Letz Hé (lambiscón de lo más arrastrado –lame huevos, literal,) Wilmer Monforte Marfil dieron una rueda de prensa sin periodistas, para evitar preguntas incómodas.

Las preguntas necesarias son de dónde viene la orden de intimidar a la prensa; por qué Morena le teme tanto a la crítica, y por qué quieren que solo prevalezca como verdad absoluta lo que ellos dicen.

La respuesta es que es un régimen dictatorial, como en Cuba, Venezuela o en la antigua Rusia.