MÉRIDA, Yucatán, lunes 02/02/26.- Aunque está de arrimado, el nicaragüense Steven Josué Ordóñez Castilla prefiere delinquir a trabajar y hasta el juez lo ayuda, en vez de dejarlo preso para que coma gratis y no sea un peligro para los yucatecos.
A este sujeto lo favorecieron al imponerle una condena de DOS años de prisión, que NO pasará en el Penal meridano, porque pagará unos pesos y quedará libre: Lo procesaron penalmente por el delito de robo calificado cometido con violencia, por haber atracado en septiembre del 2024 una gasolinera ubicaba entre Samahil-Umán y lograr un botín de 24,800 pesos.

La juez de control de Umán, Iliana Elizabeth Álvarez de la Cruz le dio su regalito al extranjero, aunque es delincuente reincidente, ya que también es mininarco y la misma juez lo condenó, a principios del 2025, a 10 meses de prisión y al pago de un día de multa, porque confesó que tenía en su poder marihuana y metanfetaminas que superan la dosis máxima para consumo personal.
Después, la misma juez le impuso la medida cautelar de prisión preventiva justificada por el asalto perpetrado al Super Willys, de Umán, el 6 de enero del 2025, y por el cual estaba preso.
Estando en la cárcel, se ejecutó una orden de aprehensión en su contra por otro atraco en que estuvo implicado, pero a pesar de todo la juez, que debe amar mucho a lo “Nicas” prácticamente lo liberó, con esa ridícula sanción.
EL DELITO: El 13 de septiembre del 2024, a las 17:39 horas, el “pinolero” llegó a la gasolinera ubicada en el kilómetro 2 de la carretera Umán-Samahil, a un costado de la carretera, y se apoderó de 24 mil 800 pesos en efectivo, producto de la venta del día, luego de que amenazó al encargado del lugar.
MÉRIDA
Aprovechando que estaba clausurado, por negocios chuecos, Víctor Manuel C.G. entró a robar en el motelucho “Posada Talos”, de la colonia Nueva Mulsay, pero lo descubrieron cuando salía y lo detuvieron: El caco llevaba un botín de un televisor de 55 pulgadas y un rollo de alambre.
La juez de control Jazmín Ojeda Alayón, lo imputó y hoy lunes vinculó a proceso penal por el delito de robo calificado y le impuso la medida cautelar de prisión preventiva justificada.
ANTECEDENTE: Un robo de gran magnitud fue reportado en la posada mencionada, ubicada al poniente de la ciudad de Mérida, donde sujetos desvalijaron habitaciones del inmueble, a pesar de que el lugar, presuntamente, estaba bajo resguardo y fuera de operación desde hacía meses.
Los propietarios reportaron que el botín supera los 400 mil pesos e incluye 19 televisores de varios tamaños, mobiliario y hasta una cama con su respectiva base.
Vecinos de la zona avisaron al 9-1-1 tras escuchar ruidos y notar movimientos inusuales, lo que permitió descubrir el robo.
La posada fue clausurada por las autoridades, debido a quejas y conflictos con habitantes del sector, derivadas de presuntas irregularidades en su funcionamiento y el inmueble o permanecía cerrado desde hace tiempo.


