MÉRIDA, Yucatán, domingo 01/01/2026.- Una vez más Francisco Torres Rivas (a) Panchairo, director de la Japay, dejó sin agua a los vecinos del fraccionamiento Juan Pablo II, pues como es puente de descanso y encima llovió, el escaso personal de guardia prefirió desconectar las bombas para que no se “quemen”, porque si se dañan a ellos se los cobran.
Lamentablemente los que pagan los platos rotos son los usuarios, pues la mentada austeridad de la 4T aplica solo para los equipos y los trabajadores, no para Panchairo y sus secuaces que acaban de ocupar un edificio con renta anual de 3.6 millones de pesos, en exclusiva zona del norte de la ciudad.
Vecinos de Juan Pablo II reportaron desde hace días que el agua no sube a sus tinacos porque la presión es muy baja. El problema se agravó el fin de semana y se prolongará incluso mañana que es festivo, porque hay poco personal de guardia y encima apagan las bombas para que no se “quemen”.
No entiende Panchairo que no debe haber baja presión ningún día, menos en fin de semana porque es cuando las familias están en sus casas y utilizan más agua porque lavan ropa y limpian el hogar.
Hasta parece burla, porque el fin de semana es cuando más escasea el agua. La presión es tan baja que no sube a los tinacos y la gente se las tiene que ingeniar para conseguir agua. ¡Pero qué necesidad si la Japay cada día cobra más! Y por ahí dicen que habrá próximos aumentos a las tarifas de agua. Pero eso sí, Panchairo y sus secuaces están estrenando lujosas oficinas.


