MÉRIDA, Yucatán, miércoles 28/01/2026.- Luego de decirle a gente de Ixil que el progreso es dejar de usar alpargatas, la regidora del Partido del Trabajo Berenice Rivera Silva demostró que ella ha progresado mucho y anda en un Ford Mustang, de $1.5 millones.
El costo del auto podría equivaler al precio de dos casas como las que se entregaban en el fraccionamiento San Marcos, lugar del que pareció huir, al salir de prisa y antes de que acabara el evento.
LA HISTORIA: No esperó a que terminara el evento ni a que se apagaran los aplausos, pues antes de que concluyera la entrega de Viviendas para el Bienestar en el fraccionamiento San Marcos, una regidora de Mérida ya se abría paso hacia la salida, con prisa evidente y sin demasiada discreción.
El detalle terminó de robarse la atención cuando el motor rugió: Un Ford Mustang de alta gama, color azul, ese tono que en otros discursos suele provocar urticaria política por su asociación con el PAN. Al volante iba Berenice Rivera Silva, regidora del Partido del Trabajo, lista para arrancar.
El contraste fue inevitable, ya que es vehículo cuyo precio ronda entre los 900 mil pesos y supera con facilidad el millón y medio de pesos, en medio de un acto de carácter social. Algunos asistentes voltearon más por sorpresa que por admiración, pues el costo del auto podría equivaler al costo de dos casas como las que se entregaban en el lugar.
La escena cobra otro matiz si recordamos que en Ixil la misma regidora afirmó que el progreso es dejar de usar alpargatas. Esta vez, el progreso pareció medirse en caballos de fuerza, pintura azul brillante y una retirada anticipada.
No fue una falta ni un delito, más bien es un deleite manejar un Ford Mustang, pero sí una imagen difícil de ignorar: La del político que habla de cercanía con la gente, mientras acelera lejos, incluso antes de que el evento termine.


