BUCTZOTZ, Yucatán, domingo 18/01/26.- Mientras sus papás se divertían entre abundante cervezas, comida y botanas, el niño Julián Emmanuel C. P., de seis años de edad quedó marcado para toda su vida, pues un petardo le voló un dedo y le lesionó la cara.

Este accidente ocurrió ayer en la tarde en el local de la Asociación Ganadera de este municipio, ubicado en la calle 21 con 6, a la salida hacia Tizimín, durante la fiesta de un bautizo.

AQUÍ LA HISTORIA: El pequeño jugaba con sus hermanos, cuando encontraron un “petardo” que no había explotado, presuntamente abandonado desde las fiestas patronales de diciembre.

Sin dimensionar el peligro, pero peor aún sin que sus padres los vigilaran, los niños les pidieron a a su padre un encendedor, para prender el artefacto pirotécnico, que osadía para un niño de seis años.

Julián agarró el petardo con la mano izquierda y prendió la mecha, la cual estaba muy corta, de modo que no le dio tiempo de arrojarlo y el artefacto le estallo en la mano y le voló un dedo además de que le dejó un trauma facial. También sufrió quemaduras de segundo grado en gran parte de la extremidad.

PERDERÍA UNA MANO: Médicos luchan por salvarle la mano, la cual sufrió daños severos (heridas avulsivas) y corre el riesgo de que se la puedan amputar.

Paramédicos informaron que el estado de salud de Julián es delicado, pero estable, pues no está en peligro su vida, aunque quedará marcado para siempre.

Este accidente ha conmocionado a la comunidad y demuestra que son peligrosos los petardos y demás pirotecnia, pero más peligroso es el descuido de los padres.

ANTECEDENTE: En jueves 25 de diciembre, sobre la calle 16 entre 23 y 25 del municipio, una casa de paja se quemó toda, porque le cayó en el techo parte de la pirotecnia que unos niños jugaban; esa vez no hubo responsables.