TIZIMÍN, Yucatán, jueves 01/01/26.- La vaquería que marcó el inicio de la Feria de Tizimín, el lunes 30 de diciembre en la noche, fue con un formato distinto a años anteriores y un ambiente desolador.
Como marca la tradición, autoridades municipales y estatales acudieron al domicilio de la reina, Nancy Cutiz Pech para acompañarla en caminata rumbo al centro de la ciudad, al ritmo de la charanga, en el recorrido participaron el gobernador del estado, Joaquín Díaz Mena y su esposa Wendy Méndez Naal, quienes se sumaron al contingente hasta llegar a la explanada principal.
La coronación se llevó al cabo después de las 11 de la noche, ante un público que, en su mayoría, estuvo integrado por visitantes más que por habitantes de Tizimín.
La afluencia foránea fue notoria durante toda la velada, mientras que la participación local se percibió menor a la esperada.
Durante el evento hubo excesos en los precios de venta, particularmente en bebidas y alimentos: la lata de cerveza se vendió hasta en 40 pesos, mientras que la orden de carnero asado alcanzó los 150 pesos, lo que creó inconformidad entre algunos asistentes.
En el aspecto cultural, jaraneros y bailarines señalaron la falta de espacios adecuados para el baile, pues estaban más llenos de mesas y sillas que se rentaron además de fallas constantes en el sonido de las orquestas jaraneras, situación que afectó la vaquería.
La celebración, considerada por muchos como distinta a las realizadas en años anteriores, dejó la impresión de un inicio de feria apagado y con poco ánimo, dónde lo único que sobresale es el negocio que harán las autoridades municipales encabezadas por el alcalde Carabobo Adrián Quiroz Osorio


