TIZIMÍN, Yucatán, miércoles 01/10//25.- Lo que se anunció como un apoyo federal para llevar vivienda digna a los sectores más necesitados se convirtió en un montaje más político que social, que se le da a morenista y allegados del alcalde y dejan sin ayuda al que lo necesita.

El alcalde Adrián “CaraBobo” Quiroz Osorio, lejos de atender con transparencia necesidades de la gente más jodida de Tizimín, utiliza el programa de viviendas como solo un “circo armado”.

Desde el arranque, el plan ha dado que pensar, pues la primera convocatoria, hecha en la cancha de la Valencia, hace dos semanas, se anunció como el inicio del registro para acceder a una de las viviendas del programa federal.

Sin embargo, los asistentes se dieron cuenta que el evento se usó para reconocer rostros y evaluar el avance en la recolección de nombres afines al “Carabobo”.

LOS CHAMAQUEARON: Muchos llegaron desde la noche anterior con la esperanza de obtener un lugar preferente y al final quedaron más que humillados, pues les dijeron de último momento que la jornada se posponía cuando incluso muchos ya habían hecho 12 horas ahí, sin comer ni dormir.

Esta semana, la escena se repitió, ya que nuevamente se citó a los interesados, pero esta vez con una diferencia significativa: El ayuntamiento ya contaba con la lista de beneficiarios y que está integrada en gran parte de personas cercanas a colaboradores del alcalde, también conocido como “Lata de Gas (por bruto, pero ladrón) y por ciudadanos que ni siquiera residen actualmente en Tizimín.

Ha salido a relucir incluso por gente que acudió que hay antiguos tizimileños que ahora viven en Quintana Roo y que, a pesar de no necesitarlo, regresaron únicamente para solicitar una acción de vivienda.

INDIGNACIÓN: Comienza a regarse en los tizimileños la indignación, especialmente entre aquellos que verdaderamente necesitan un techo digno y que tal parece serán ignorados.

NO NECESITAN LOS APOYOS: También se reporta que en las listas figuran personas con propiedades, ingresos estables y sin necesidad real del apoyo pero que se lo “merecen” por qué caminaron con zapote en campaña.

Los señalamientos apuntan a que el programa está siendo utilizado como moneda de cambio político, favoreciendo a militantes o simpatizantes de ciertos partidos, mientras que se niega la oportunidad a quienes viven en condiciones precarias.