MÉRIDA, Yucatán, miércoles 10/09/25.- Así o más claro: Cuando el traidor Rommel Pacheco pensó que la Ermita de Santa Isabel se llenaría para ver el bautizo de su mahan hijo, se equivocó rotundamente, pues los meridanos ni lo pelaron.

Ahí, en el barrio donde nació el panucho (el pan de don ucho) sólo estuvieron los faroles y el gobernador, que dicho sea de paso ha demostrado ser un “poch fiesta” de primera… no tendrá cosas mejores que hacer?

Bueno, al grano, si con el bautizo de su hijo Rommel Pacheco pretendía mostrar músculo político, el evento fue todo un fracaso, porque no logró que la gente asistiera masivamente a La Ermita, pues sólo se dieron cita políticos de cuarta de la 4T, nada de ciudadanos.

Los organizadores incluso habían previsto que pudieran cerrarse calles en la zona de La Ermita, si el pueblo bueno llegaba masivamente al bautizo del heredero, pero eso no sucedió.

DESDE LEJOS SONREÍAN: Quienes se frotan las manos al ver el estrepitoso fracaso de Rommel “Igor” son los otros suspirantes de Morena, a la alcaldía meridana, como Milo “Huachicol” Barrera, “Oro Quep” Lizama y Óscar Brito.

EVIDENTE: Con esto queda demostrado que Rommel no es popular como político. Tal vez en su momento lo fue como deportista, pero como político es un fiasco. En el 2021 ganó como diputado federal gracias al voto duro del PAN en Mérida.

En el 2024 obtuvo votos gracias a la compra de votos y al fraude que hizo Morena en todo el país para retener la presidencia de la república y la mayoría en el Congreso de la Unión.

No nos cansaremos de decir que Mérida tiene un electorado muy inteligente y no se va con la finta de la fama del candidato por ser actor, deportista o “ladrador por internet” (influencer).