PROGRESO, Yucatán, viernes 01/08/25.- Las investigaciones que exige la “Diputada Chapulina” deben llegar hasta las últimas consecuencias e incluir a sus papás Enrique Magadán Villamil y María Ester Alonso Morales, quienes como alcaldes vendieron terrenos propiedad de los progreseños.

Este en un claro sentir de porteño conocedores de la verdadera historia de Enrique y María Ester como alcaldes y como vendieron tierras, para llevarse una buena tajada y que ahora con el lío de la invasión de una entrada a la playa callan, porque su cola es más larga que la de un dinosaurio.
No tiene caso repetir la sarta de palabrería barata que dijo la diputada chapulina, sólo vamos a decir que hizo un llamado a las autoridades correspondientes, investiguen, actúen, y no permitan que esto quede impune, si alguien cometió un acto ilegal, que se le castigue.
EN CONTEXTO: Un empresario de la comunicación, que despidió hace unos meses a poco más de 150 empleados, privatizó una calle y cerró el acceso a la playa la “Diputada Chapulina” salió a decir que se debe investigar y llegar a las últimas consecuencias, pero seguro que no sabe que sus papás, Enrique Magadán Villamil y María Ester Alonso Morales VENDIERON y saquearon tierras del puerto.
ESCUPE PARA ARRIBA Y LE CAE EN LA CARA: En un evento del gobernador, que fue en este puerto, que fue esta semana, paginitas “letz hé” le dieron vuelo a loque dijo la Diputada Chapulina, quien dijo que se debe apoyar a los que menos tienen, pero deberá decírselo a sus papás que vendieron tierras que eran para construir casas a los que menos ganan.
LA HISTORIA DE LOS ESPOSOS MAGADÁN-ALONSO: En el trienio 2004-2007, en la gestión municipal del priista Enrique Magadan Villamil, papá de María Esther Magadan Alonzo, actual diputada de Morena por el XIV distrito, el Ayuntamiento vendió un espacio en la playa de la calle 114 con el playón poniente, supuestamente propiedad de un particular que presentó escrituras firmadas unos 20 años antes por un ex juez de paz, familiar de Magadan Villamil.

En ese espacio de playa, se pretendió construir un local para un restaurante y hotel, pero los pescadores ribereños que tienen su base en esa zona, protestaron y el negocio no prosperó. En aquella época corrió la versión que el Ayuntamiento había vendido ese espacio.
Enrique Magadan vendió una calle del fraccionamiento Costa Azul, que hoy es entrada de una marina y una zona de torres habitacionales. También le vendió terrenos a Rosas Moya, reserva territorial, que el Ayuntamiento compró al ejido de Chelem.
Para rematar su esposa, María Ester Alonzo Morales modificó el uso de suelo de Yucalpetén y Chelem, lo que permitió que Rodolfo Rosas Moya, adquiera a precios regalados, terrenos de la zona industrial de Yucalpeten.
Los esposos Magadan Alonzo, angelitos de la diputada chapulina, aprovecharon su poder, para apropiarse de terrenos, usando a su director de catastro.
Todo esto lo cuentan personas que conocieron de cerca la gestión de Enrique y María Ester como alcaldes y todo lo que hicieron de ilegal.


