MÉRIDA, Yucatán, lunes 05/05/25.- Tan cercana está al pueblo la diputada chapulina María Esther Magadán Alonzo que, en lugar de recorrer las comunidades de su distrito, aprovechó el puente vacacional para irse a un retiro espiritual y de meditación, de esos que cuestan miles de dólares.

Según trascendió, la legisladora, hija de los más grandes saqueadores de Progreso (Enrique Magadán y María Esther Alonzo) está estresada y por eso se fue a ese retiro en un hotel alejado de la civilización, donde comerá alimentos veganos y meditará… sobre cómo joder al pueblo, tal como hizo en Ixil, donde gallaseó cebollitas, encurtidos y hasta una michelada.

Lo bueno es que la chapulina pertenece a un partido (Morena) y a un movimiento que no se cansa de decir que está cercano al pueblo, pero que en realidad engrosó sus filas con miles de prianistas que siguen conservando sus privilegios y que jamás renunciaron a sus riquezas malhabidas.

La chapulina qué va a saber de pueblo si nació en cuna de oro, con sábanas de seda y acostumbrada a privilegios. Si la hicieron diputada fue porque sus padres (insistimos, los más grandes saqueadores de Progreso) aportaron mucha lana a la campaña de Morena.

Por eso ante cualquier “exceso” de trabajo se estresa y busca millonarios retiros. Por eso le da golpe de calor en los mítines que hacen al mediodía. Por eso gallasea micheladas para que no la afecte “la calor”. Por eso nunca será pueblo, por eso siempre será una diputada chapulina y fifí.