TIZIMÍN, Yucatán, miércoles 02/04/25.- En los siete meses que han transcurrido desde el inicio de la administración encabezada Adrián Quiroz Osorio (a) “CaraBobo”, el Ayuntamiento está sumido en una grave crisis de ineptitud y corrupción.

De acuerdo con varios ciudadanos y nuestro fiel informante, ojos y oídos de El Grillo, las autoridades y directores municipales se han dedicado en gran medida a posar para la foto, no hay logros sustanciales ni avances claros en sus respectivos cargos.

SERVICIOS PÚBLICOS: ENTRE CANTINAS Y REDES SOCIALES
Carlos Balderas Rosado, director de Servicios Públicos, ha sido uno de los funcionarios más criticados por su desempeño. En lugar de centrarse en mantener limpia la ciudad, se ha ganado notoriedad por su constante presencia en redes sociales, en las que presume de las labores que SON parte de su trabajo diario, es decir NO hace NADA extraordinario.

Las críticas hacia él no solo se centran en su falta de resultados concretos, sino también en los rumores sobre sus visitas a la cantina, donde supuestamente pasa más tiempo que gestionando el bienestar de Tizimín.

Además, se le acusa de introducir a su familia en el Palacio Municipal, lo que ha ocasionado más dudas sobre su capacidad para desempeñar su puesto con profesionalismo.

SEGURIDAD: LA SOMBRA DE LA IMPUNIDAD
La dirección de la Policía Municipal, bajo el mando de Carlos Noé Osorio, no ha logrado frenar los altos índices de inseguridad que azotan a Tizimín. El robo de motos, que se ha convertido en una constante, parece no tener fin.

A pesar de los esfuerzos visibles en redes sociales, la sensación de impunidad es cada vez más palpable. A este panorama se le suma la acusación de que el director estaría involucrado en cobros ilegales, conocidos localmente como “moches”, lo que refleja una gestión opaca e ineficaz.

DEPORTES: EL ABANDONO DE LOS CAMPOS Y EL DOBLE EMPLEO
Alex Braga, quien ostenta el cargo de director de Deportes, parece más concentrado en sus labores como maestro de educación física que en fomentar el deporte en el municipio. Los campos deportivos, lejos de ser centros de recreación y actividad física, lucen abandonados. La falta de inversión y mantenimiento es evidente, lo que se traduce en una falta de oportunidades para los jóvenes y deportistas.

AGUA POTABLE: ESCÁNDALOS PERSONALES
Manolo Canto Argáez, al frente de la dirección de Agua Potable, ha sido objeto de duras críticas. La reparación de las fugas de agua ha sido deficiente, mientras que el titular del área ha protagonizado varios escándalos personales, incluidos rumores sobre amasiatos con empleadas municipales, lo que empaña aún más la imagen de su dirección.

FERIA: PREPOTENCIA Y AMENAZAS
Mario Ávila, director de la Feria, es otro de los nombres que ha creado controversia. A pesar de la importancia de su cargo en una de las festividades más relevantes del municipio, su actitud prepotente ha sido señalada por muchos. Ha recurrido a amenazas con armas de fuego en diversas ocasiones, lo que ha sembrado el temor en quienes lo rodean. La falta de gestión y el mal manejo de los recursos destinados a la feria también han sido parte de las críticas hacia su labor.

COMUNICACIÓN: UN CARGO CON ESCASO IMPACTO SOCIAL
Mayte Manzanilla Mendoza, quien ocupa la dirección de Comunicación, es conocida por ser una de las figuras más cercanas al alcalde, lo que la ha convertido en la “protección” del gobierno local.

Sin embargo, su gestión ha sido criticada por su falta de resultados concretos y su enriquecimiento personal a costa del erario público. En lugar de cumplir con su función informativa, se le acusa de estar más preocupada por su bienestar económico que en mejorar la relación entre el gobierno y la ciudadanía.

DESARROLLO SOCIAL: El escándalo de Raúl Vales
En el ámbito de Desarrollo Social, el despido de Raúl Vales ha creado gran conmoción en la comunidad. A Vales lo acusaron de acoso sexual y pedofilia, acusaciones que, si bien aún están siendo investigadas, manchan la imagen del ayuntamiento.

La decisión de su remoción se dio después de varias denuncias que alertaron sobre su comportamiento inapropiado, lo que creó un escándalo que ha dejado al descubierto la falta de controles y de transparencia en el gobierno municipal.

PROVEEDURÍA: RECURSOS QUE SE DESVÍAN A FAMILIARES
A Margarita Pérez Alamilla, directora de Proveeduría, la acusan de desviar recursos públicos a favor de familiares y allegados, en lo que parece ser un intento por hacer negocios personales con los recursos destinados al municipio.

Esta situación refuerza la percepción de que el gobierno local está más enfocado en el enriquecimiento propio que en el bienestar de la población.

TESORERÍA: UN FUNCIONARIO CON PASADO TURBIO
Edgardo Díaz, director de Tesorería, ha sido objeto de controversia debido a su oscuro pasado. Antes de llegar a Tizimín, en Quintana Roo a Edgardo lo denunciaron de fraude y vínculos con el narcotráfico.

Su llegada al municipio despierta sospechas sobre la transparencia de los recursos públicos y la calidad de su gestión.

OBRAS PÚBLICAS: EL CONTROL FAMILIAR DE LA OBRA PÚBLICA
Ramiro Roldán Medina, director de Obras Públicas, ha sido acusado de ser un simple “títere” del verdadero poder detrás de las obras: Arturo “Patrón” Quiroz, hermano de “CaraBobo”, quien figura como el verdadero encargado de dirigir los proyectos.

Las acusaciones apuntan a un manejo opaco de los recursos, a fin de maximizar los beneficios personales de la familia Quiroz, familia acostumbrada a robar, inflar precios y demás actos corruptos en los municipios en los que el alcalde con cara de bobo pero más ladrón que Alí Babá ha trabajado. Nacieron para robar.