MÉRIDA, Yucatán, martes 01/04/25.– De pronto, como un fantasma, apareció de nuevo en el escenario político un sujeto que lleva la corrupción en las venas y, razonablemente, a alguien de la 4T en Yucatán lo tiene agarrado de los “hé”.
Se trata de Hernán Vega Burgos, a los que los panistas desaparecieron, pero con la llegada de los ChairoMorenacos al poder resurgió como el Ave Fénix y ahora aspira a convertirse en poderoso, independiente y a vengarse del que pueda, además de amasar fortuna.
PRETENCIÓN: Hernán Vega, subsecretario de gobierno, busca, según temen y opinan varios, consolidar un poder tan sólido que no tenga que rendirle cuentas ni a su partido ni al gobierno actual. Estos que temen que Hernán obtenga poder aseguran que no está aquí para ser un peón de nadie, pues su meta es convertirse en rey, y lo demás -partido, gobierno, lealtades-, le tiene sin cuidado.

META: Hernán Vega quiere integrar el Tribunal Superior de Justicia del Estado como magistrado, para luego apoderarse de la presidencia del organismo y, desde ahí, tejer una red de influencia que lo vuelva intocable.
CÓMO LOGRARLO: Colocará a sus alfiles en la boleta -dos candidatos adicionales a él, impuestos con maña-, y se asegurará que, al final, él sea quien dé las órdenes sin que nadie pueda chistarle.
MIEDO: Este desprecio absoluto por las cadenas de mando tiene en jaque a medio mundo, pues en el oficialismo, donde supuestamente juega como aliado, ya hay quienes fruncen el ceño ante la idea de que Vega Burgos se desmarque así del partido que lo llevó a donde está.
“No le debo nada a nadie y no respondo a ninguna autoridad”, suele afirmar arrogante y soberbio este sujeto y en el gobierno actual, la preocupación es mayor, ya que un Poder Judicial en manos de alguien que se jacta de no responder a ninguna autoridad es una pesadilla en ciernes. Y la oposición, claro, no se queda atrás, viendo cómo este hombre amenaza con convertir la justicia en su patio trasero.
SIN AUTOENGAÑOS: Lo de Vega Burgos no es solo ambición; es un desafío abierto a cualquier estructura que intente controlarlo. Su historial judicial, que ya de por sí levanta cejas, solo hace más alarmante su intención de blindarse tras el TSJYUC.
ADVERTENCIA: “Cuando esté adentro, todos van a tener que venir a mí, no al revés”, habría presumido, con lo que deja en claro que su objetivo es ser un poder autónomo, por encima de partidos y gobiernos. La maniobra es tan audaz que hasta sus correligionarios empiezan a sudar frío y se preguntan quien fue el imbécil o a quien Hernán tiene agarrado de los huevos, para que lo hayan avanzar.
El 1 de junio está a la vuelta de la esquina (es la elección de magistrados) y, mientras la sombra de Vega Burgos se cierne sobre Yucatán, muchos temen que llegue al poder tal y como lo planea, porque, insistimos, a varios los tiene agarrados de los huevos y NO pueden ponerle un alto.
El paso por el Instituto Nacional de Migración le dio mucha información de políticos “poch queso” a este sujeto… tiene conque chantajear, aseguran muchos de los que lo conocen y ven como NADIE en la 4T yucateca lo detiene.