PISTÉ, Yucatán, viernes 14/02/25.- Viajeros del mundo y de la Península de Yucatán que aman la adrenalina ponen su mirada en el Parque ecoturístico X´Cajum, que en lengua maya significa El lugar de los sonidos.

“El 70 por ciento de los visitantes llega a través de agencias de Quintana Roo, después de un tour por Chichén Itzá, porque al término buscan una experiencia diferente”, afirmó Luis Chan, gerente comercial del lugar, que se ubica en la carretera entre Dzitás y Xocenpich.
UBICACIÓN: X´Cajum también da nombre al majestuoso cenote que tiene 45 metros de profundidad y tiene cuatro miradores en los que se puede captar la belleza natural del lugar, ubicado a unos 15 minutos de Pisté.
“Desde un área del mirador tres, los visitantes que aman la adrenalina se pueden lanzar a las aguas cristalinas del cenote”, informó Luis Chan durante un recorrido que ofreció en coordinación con la Asociación Mexicana de la Industria Turística (AMIT) Yucatán, a cargo de Rosa Isela García Pantoja.
Por su parte, el gerente Luis Felipe Chan Yam, informó de otro atractivo del parque: cuatrimotos, ya que mucha gente presta el servicio para recorrer la selva maya que se encuentra en derredor.
“Tienen que venir a pasear, a vivir la experiencia de nadar en el cenote, la piscina, disfrutar las áreas verdes, restaurante y la tienda de souvenirs en donde encontrarán desde collares, pulseras, anillos, playeras emblemáticas de X´Cajum hasta licores”, agregó.
CEREMONIA DE BIENVENIDA: El Parque X´Cajum recibe a los visitantes con una ceremonia ancestral para la bienaventuranza, en el que dos X´men (sacerdote maya) rezan en lengua nativa y envuelve con copal a los viajeros como símbolo para ahuyentar las malas vibras.
El sonido del caracol, el copal y guerreros ataviados con ropas que emulan al jaguar (Balam) y la lechuza (X´ooch o I´ikim) participan en la ceremonia que forma parte del legado cultural de Yucatán.
Para los mayas el jaguar representa el Sol, el poder y la sabiduría, por eso la presencia es importante en el ritual.
“SACA” LAS MALAS VIBRAS: La lechuza es uno de los animales que usaban los sacerdotes mayas para “sacar” la energía de algo, en este caso, las malas vibras que pueden cargar los visitantes, explicó uno de los X´men.
Otro guerrero simbolizaba a Ah Puch, el dios de la muerte maya, presente también en actividades rituales de la Península de Yucatán.
Después de lo sagrado, los visitantes entran al parque donde también se ofrece una cata de licores de la región, como el famoso X´tabentún y otros con sabor a café, maracuyá, chocolate y mentas que pueden ser un buen regalo o para disfrute propio.
Las piedras sagradas de la región, que están a la mano en forma de joyas o en su estado natural, también cautivan a los visitantes extranjeros, de México y la Península de Yucatán.