MÉRIDA, Yucatán, sábado 13/07/24.- El chilango Eduardo T.O., de 28 años de edad y originario del Estado de México, a quien detuvieron por defraudar gente, es una “fichita”, pues hace SEIS semanas lo detuvieron por robo y hace 11 años también defraudó a muchas personas.

Junto con este chilango detuvieron a su cómplice ladrón Carlos Eduardo G.C. o Rodrigo C., de 26 años y de Yucatán, denunciados por fraude específico, ya que engañaban a personas a las que les ofrecían autos seminuevos a cambio de un enganche, pero una vez que tenían el dinero NO entregaban los vehículos.

A los sujetos los detuvieron por medio de una orden de aprehensión, días después de que la policía cateó sendas casas, una de la colonia Maya y otra de Montecristo, que utilizaban como “oficinas” de la financiera “GVS Mérida”, para engañar a la gente.

CHILANGO LADRÓN: A Eduardo T. lo detuvieron hace SEIS semanas por robo y daño en propiedad ajena, pero recuperó su libertad por falta de elementos para procesarlo. Además, lo han acusado de participar y ser la cabeza principal de otra “financiera” fraudulenta, de nombre ATF, donde “trabajaba”, en el 2013, con el mismo modus operandi.

IMPUTADOS Y PRESOS: A los ladrones los imputó la juez de control Silvia Pamela Cetina Bautista, por el delito de fraude específico, porque hay 15 denuncias en su contra, eso sin que todas las carpetas de investigación que se les atribuyen hayan llegado a los jueces.

La juez Cetina Bautista les impuso la medida cautelar de prisión preventiva justificada por todo el tiempo que dure el proceso y programó para el martes 16 de julio la audiencia de vinculación.

LA HISTORIA DEL ROBO MEDIANTE EL FRAUDE: Entre los meses de marzo y junio de 2024, Eduardo y Carlos Eduardo, el primero ostentándose como gerente y/o representante legal, y el segundo como gerente y/o asesor de la supuesta empresa “GVS Mérida”, afectaron a numerosos incautos, quienes creyeron que con un bajo enganche y pocos intereses les iban a financiar un auto seminuevo.

El engaño a la gente los dos delincuentes lo llevaban al cabo en las oficinas donde operaban, las cuales estaban, una en la colonia Maya y otra en el fraccionamiento Montecristo.

MENTIRAS Y ENGAÑOS: Para obtener el dinero de los incautos, los dos sujetos los engañaban y les contaban cosas maravillosas y bondades del plan de financiamiento, del cual lo mejor era que les entregarían el auto apenas dieran un módico enganche.

Para hacer más atractivo el fraude, les enseñaban los mismos vehículos, además firmaban un contrato, en el cual figuraba el citado Eduardo y la membretaba a nombre de la empresa “GVS Mérida”.

Sin embargo, Los ladrones NO entregaban los vehículos, con el pretexto de que les instalarían un GPS y les daban fecha para la supuesta entrega del vehículo, lo cual nunca ocurría.