MÉRIDA, Yucatán, miércoles 05/06/24.- Mientras que a Miguel Ángel A.A. le impusieron sólo 10 años de cárcel por violar a una niña de 11 años de edad, a Manuel Adrián Martín Pacheco le impusieron 36 por violar a su hija: Una diferencia de 26 años en la sentencia.

El primero, al que condenó Tribunal Colegiado Primero de Enjuiciamiento, violó a su vecinita, en una casa de la Colonia Obrera de Ticul, mientras que el segundo hizo lo propio en una vivienda de Tizimín y en el puerto de El Cuyo y lo condenó el Tribunal Segundo de Enjuiciamiento.

EN EL PENAL DE EBTÚN ENVEJECERÁ: Debido a la condena de 36 años, SIETE meses y 15 días de cárcel Manuel Adrián saldría viejo del penal de Ebtún, Valladolid, y ojalá la ejemplar condena ayude a que más padres de familia o padrastros eviten violar o abusar de sus hijas o entenadas, aseguraron abogados.

LAS SANCIONES: Lo amonestaron públicamente; le suspendieron sus derechos políticos; pagar una multa de $63,185.13; indemnice con $200 mil; que pague asistencia médica, psicológica incluidos traslados, a la menor; le quitaron sus derechos de familia (no podrá ver a su hija); NO podrá acercarse NUNCA a la niña ni a la abuela de ésta, y deberá participar en programas educativos sobre la dignidad y el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.

ABUELA GRILLERA: A este sujeto lo detuvieron el 14 de febrero de 2023, ante las presiones que ejerció la abuela materna de la menor, conocida líder sindical de los trabajadores tizimileños.

La señora también acusa a Manuel Adrián de matar a su esposa, en Quintana Roo, quien es hija de la denunciante, de nombre Jeane, en el año de 2016.

LA HISTORIA DE LAS VIOLACIONES: Después de la muerte de su madre, la menor quedó al cuidado Manuel Adrián, quien se fue a vivir a Quintana Roo, de modo que los abuelos paternos y maternos de la niña, vecinos de Tizimín, recibían de visita un fin de semana de cada mes o de cada dos meses, a la menor.

LA PRIMERA VIOLACIÓN: Fue en un sábado en la noche, cuya fecha la menor no pudo precisar, pero fue antes que cumpliera ocho años, cuando estaba de visita en la casa de su abuelo paterno, en Tizimín, en donde funciona un taller mecánico, su papá la despertó y la violó; enseguida la amenazó y le dijo que no le dijera a nadie lo sucedido.

SEGUNDA VIOLACIÓN: Luego, en otra de las visitas, cuando la menor tenía ocho años, acudieron al parque Benito Juárez, de Tizimín, donde nuevamente, bajo amenazas, la violó.

TERCERA VIOLACIÓN: Fue cuando la niña ya tenía NUEVE años, en otra visita, fueron al puerto de El Cuyo.

Después de cada violación, Manuel Adrián amenazaba a la niña para que no dijera nada, en especial a su abuela materna, pero esta vez sí lo dijo la niña y lo denunciaron.