MÉRIDA, Yucatán, sábado 17/05/24.- Molesto porque lo regañaron, por robar una manguera, Deyder Edú C.A. se volvió un pirómano y quemó un local de la Central de Abastos, donde se quemó mercancía, una báscula y varios objetos.
Lo detuvieron y lo sometieron a proceso penal por el delito de daño en propiedad ajena cometido por medio de incendio: El juez de control José Enrique Sáenz Dzul lo imputó, lo vinculó y le impuso la medida cautelar de prisión preventiva justificada. El juez dio un plazo de tres meses para el cierre de la investigación complementaria.
EL INCENDIO: Fue el martes 7 de mayo, a las 16 horas, luego que a Deyder Edú lo regañaron porque sin permiso entró a un terreno de un local de la Central de Abastos en el fraccionamiento Yucalpetén y agarró una manguera.
Molesto salió del terreno, pero le prendió fuego a unas llantas viejas, basura y maleza, pero las llamas se propagaron a la casita de madera que habitaba el testigo, al local, donde se quemaron cebollas, papas, una báscula de una tonelada, una computadora, varias calculadoras y las cámaras de video grabación que estaban instaladas en el interior del local, además de una motocicleta y documentos.
TEMAX
Por circular sin precaución, el chófer del autobús escolar que lleva alumnos a varios colegios fuera del municipio de Temax, chocó y dejó como saldo daños materiales que se niega a pagar.
El accidente fue el jueves 9 de mayo, cuando Neke N. circulaba de poniente a oriente a bordo del autobús escolar del ayuntamiento de Temax sobre la calle 15 entre 14 y 16, del municipio de Cansahcab.
El chofer golpeó con el autobús un auto estacionado, propiedad de un profesor de Dzidzantún, y dañó la parte delantera del vehículo. Luego del accidente Neke huyó, pero testigos le dijeron al profesor quien chocó su auto.
La policía de Cansahcab le informó al ayuntamiento de Temax lo que ocurrió y el chófer adepto su culpa, pero el tesorero municipal Fredi Ek López (a) “Pitis”, quien es alcalde interino, de Temax, se negó a pagar los daños.
El alcalde con licencia “Tony González”, quien busca la reelección, se comprometió a pagar los daños, pero no ha cumplido, mientras que el autobús es un riesgo ambulante para todos, porque carece de seguro contra siniestros.


