MÉRIDA, Yucatán, miércoles 28/02/24.- Si el asesino Manuel Arturo Vázquez Rivero hubiera matado a un pariente del juez José Enrique Sáenz Dzul, seguramente éste no habría aceptado una condena ridícula de 17 años, cuando la pena máxima es de 40.

Sin embargo, como el muerto ni es su pariente, este juez de control aprobó, luego de varias presiones, un procedimiento abreviado por el crimen, de un cuchillazo en la columna cervical, de Felipe Nery M.P., de 55 años de edad y vecino de Cinco Colonias.

La sanción fue muy por debajo de la mínima para el homicidio calificado, cuyas penas deberían de ser de 20 a 40 años.

Falta conocer la sanción que se habrá de imponerle al coacusado José Gabriel G.A., de 58 años, luego que entre los dos ultimaron al señor para tratar de robarle su pensión.

José Gabriel pretende irse al juicio oral, al ser el autor material y directo del homicidio.

El juez Sáenz Dzul también lo amonestó públicamente; le suspendió sus derechos políticos; lo condenó al pago de dos millones 074 mil 800 pesos en concepto de indemnización por la muerte de la víctima directa, así como los gastos funerarios, que ascienden a 6,224 pesos, y le prohibió acercarse a los denunciantes y a la casa de ésta 3 años más después compurgar la pena en prisión.

EL CRIMEN: Fue el 5 de mayo de 2023, entre las 7 y las 8 horas, en una casa la calle 44-B entre 113 y 115 de Cinco Colonias, luego de que los acusados trataron de “convencer” a Felipe Nery que les entregara el dinero que cobraría por padecer una discapacidad motriz.

Los sujetos acostumbraban ir a esa casa y eran conocidos de Felipe Nery, pero a pesar de esto, el ahora occiso se negó a darles su dinero y entre ambos empezaron a golpearlo con puños y pies.

Uno de los sujetos agarró un cuchillo y se lo clavó entre la nuca y la espalda, de modo que lo asesinó. Luego empezaron a cargar las cosas de valor del occiso y las colocaron en la puerta, justo cuando llegó la cuñada de Felipe Neri, quien le llevó el desayuno, pues el occiso era discapacitado y dependía de la ayuda de sus vecinos y familiares.

Cuando llegó la mujer, vio salir a los sujetos y al entrar descubrió que su cuñado estaba tirado en medio de un charco de sangre, motivo por el cual llamó al 911, de modo que detuvieron al par de asesinos.