MÉRIDA, Yucatán, viernes 23/02/24.- En medio de presuntas irregularidades, vincularon a proceso penal a los cuatro ex agentes de la Secretaría de Seguridad Pública, quienes “secuestraron” a polleros de Quintana Roo.
Los vinculados fueron Felipe de Jesús D.B. (a) “Tito”, Wilberth Eduardo E.Ch., Bruno Alfredo S.N. y Luis Manuel M.T., denunciados por el delito de desaparición forzada cometida por servidor público y desaparición forzada por particulares.
Casi a fuerzas, la juez de control Silvia Pamela Cetina Bautista los vinculó aunque el caso no corresponde a su jurisdicción, un aparente error “involuntario” que podría beneficiar a los agentes que con un amparo recuperarían su libertad por fallas en el debido proceso.

Según las normas, este caso debió ser atraído por la juez de control de Valladolid, Claudia Crisol Antonio Mayor, porque los hechos que se les imputan acontecieron en el puesto de control de Xcan, que corresponden a su jurisdicción
Es más, el caso debió ser tratado en colaboración con la Fiscalía de Quintana Roo, pues en el vecino Estado fue donde “rescataron” a uno de los “polleros” y en Quintana Roo se supone fueron trasladados los 19 inmigrantes que “desaparecieron”, en complicidad de tratantes de indocumentados, para los que “trabajaban” los policías ahora procesados.
PENA MUY LARGA: Por los delitos por los cuales los procesan penalmente los condenarían, si los declaran culpables, a penas que van de los 40 a 60 años de cárcel, por ser equiparables al secuestro.
Luego de vincularlos, la juez Cetina Bautista, les dejó la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa y determinó que el cierre de la investigación complementaria sea en tres meses.
A LAS ÓRDENES DE CLARA: Los cuatro policías operaban en complicidad de un grupo criminal de Quintana Roo, de traficantes de inmigrantes, comandados por una tal “Clara”, a la que les entregaron a 19 extranjeros detenidos en el retén.
EL “DÍA D” PARA LOS POLICÍAS: El jueves 8 de febrero, muy temprano a una casa de seguridad ubicada en Piedra de Agua, Umán, llegaron tres vehículos, para transportar a los extranjeros, que procedían de un punto conocido como Escárcega-Villa.
A los ilegales los subieron a tres camionetas, Onix, Avanza y una RAV Toyota, placas YXN-412-F, WPJ-614-B de Tabasco, y UVF-6331 de Quintana Roo, respectivamente.
RUMBO A CANCÚN: Los tres vehículos, que viajaban por separado, extrañamente pasaron sin problemas el retén instalado permanentemente a la salida de Mérida, rumbo a Valladolid y los conducían Luis Fernando C.G., Emmanuel G.L. y María Andrea G.T., ésta última hermana del “contacto” o “pollero” Carlos G.T., oriundo de Campeche; llevaban de escolta al tabasqueño Eddie O.R., quien manejaba Chevrolet Aveo azul, placas YYY-373-D.

LOS SEGUÍAN: Ya en la carretera Mérida-Cancún, el conductor del vehículo escolta descubrió que lo seguían en un Jetta café, placas YZL-721-D, guiado por un sujeto, y en un Kia con placas DPV-064-E, de Chiapas., manejados por George G., a quien acompañaba Alberto R.C.V.
A PUNTA DE PISTOLA: Debido a que querían pasar inadvertidos, los tres vehículos de los polleros viajaban espaciados, y no se dieron cuenta cuando los ocupantes del Jetta y del Kia interceptaron al Aveo; del Kía se bajó “Clara”, quien le apuntó con una pistola a Eddie y lo obligó a que le dijera por dónde estraban los demás.
POLICÍAS EN ACCIÓN: Al llegar al retén de Xcan, los vehículos en los que viajaban los extranjeros fueron detenidos por los policías arriba mencionados, a los que la mafia ya había “comprado”; obligaron a los inmigrantes a entrar a unacamper de la policía y retuvieron a sus conductores en un edificio aparte.
Después, los uniformados permitieron el paso del Jetta y del Kia a Quintana Roo, mientras recibían instrucciones y órdenes de la tal “Clara”, para que les dejen a los indocumentados.
DESAPARECEN LOS INDOCUMENTADOS: De ahí no se supo qué pasó con los indocumentados y todo ha sido confuso, de modo que al Aveo lo encontraron, por medio de un GPS, en Leona Vicario, Quintana Roo, donde estaba abandonado.
ABANDONAN LOS AUTOS: Los otros vehículos aparecieron abandonados en varios puntos y en Valladolid, pero como se tramitó un amparo por incomunicación, una actuaria llegó al puesto de control de Xcan para rescatar a Luis Fernando, Emmanuel y María Andrea, los choferes que llevaban a los inmigrantes ilegales.
“DESAPARECIÓ” EDDIE: En medio de este tejemaneje, no aparecía el escolta Eddie, hasta que a su hermana “Allison” empezó a recibir mensajes en su celular, en los que le pedían un millón de pesos para liberarlo. Incluso, para hacer más creíble el asunto, mandaron videos en los que se veía como lo torturaban, mientras estaba maniatado.
LO LIBERAN SIN COBRAR EL RESCATE: Sin embargo, la petición de “rescate” bajó a 500 mil pesos, pero, como la familia no juntó ni 100 mil pesos, a Eddie lo dejaron en libertad y ahora es supuestamente un “testigo protegido”.
EDDIE DENUNCIA: Luego de que lo soltaron, todo golpeado y torturado, Eddie interpuso la denuncia contra los uniformados y tuvo como testigos a sus compañeros “polleros” y al “contratante”.
DELANTE DE UNA JUEZ: A los cuatro los consignaron a la juez de control Silvia Pamela Cetina Bautista que, durante una maratónica audiencia, que se inició a las 8 de la noche y terminó a la una de la madrugada del día siguiente, los imputó por los delitos señalados y les impuso la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa.


