MÉRIDA, Yucatán, martes 09/01/2024.- Se supone que sacaron a la gente corrupta que tenía infiltrado el “Gordito Marín”, pero el presidente del IEPAC Moisés Bates Aguilar salió peor: Planean “vaciar” las arcas del instituto y en nueves meses gastar los 436 millones 645 mil 11 pesos que les asignaron para este año.

Con este plan en marcha, es más que evidente que el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Yucatán (IEPAC) se quiere servir con la cuchara grande y dejar sin nada de los $436.6 millones para el último trimestre del año.

Y no es culpa sólo de Bates Aguilar, sino de todos los consejeros que aprobaron este robo descarado, pues, en lugar de administrar ese cuantioso recurso durante todo el año, planearon y llevaron al cabo la triquiñuela técnica de ejercerlo en los primeros nueve meses del año, dejando los tres meses restantes en cero.

Sin lugar a ninguna duda, esta decisión pone en grave riesgo los sueldos de los trabajadores, incluso la viabilidad misma del instituto. Más que mala administración parece que quieren chantajear las finanzas públicas, eso sí, sin tocar sus elevados sueldos. Hay que ponerle un alto a estos bandidos públicos, mal llamados servidores públicos; deben rectificar su conducta nada seria y mucho menos responsable.