MÉRIDA, Yucatán, miércoles 27/12/23.- Arqueólogos de Yucatán descubrieron un campamento prehispánico, en Telchac Pueblo, donde los mayas aprovechaban especies de caracol para alimentarse y elaborar los primeros utensilios de cocina, como cucharas.

“En 2022 se llevó al cabo el rescate arqueológico de un lugar ubicado a tres kilómetros de la costa norte de Yucatán, en Telchac Pueblo, donde hallaron gran cantidad de caracoles y fragmentos del molusco con huellas de percusión”, informó Alicia Beatriz Quintal, investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Acompañada de los arqueólogos Mario Alberto Garrido y de Cristian Alonso Hernández, la investigadora dijo que durante la inspección del tablaje catastral 3 mil 89 de Telchac Pueblo encontraron 20 estructuras prehispánicas dispersas en 23 hectáreas donde los mayas cocían moluscos hervidos o asados.

“Los recursos marinos, en relación con otras actividades económicas de los habitantes prehispánicos como la agricultura y el comercio permitieron el desarrollo de la sociedad maya peninsular en su devenir histórico”, precisó Alicia Quintal.

A su vez, Mario Alberto contó que es difícil llegar al campamento que los mayas usaban solo durante la época de sequía porque está en medio de la nada y se ubica en la zona de dzekeles (lajas), sabana o cerro inundable.

“Ahí donde encontramos el material malacológico aparecieron montículos de tierra poco comunes en lugares de la costa yucateca y cuando los excavamos estaban llenos de ceniza y carbón, como si fuera una pila de algo”, afirmó.

Cerca del tablaje no hay lugares arqueológicos registrados, añadió, y dijo que por eso el hallazgo de las 20 estructuras es muy importante para la arqueología de la región.

Los arqueólogos tampoco encontraron fuentes naturales de agua, aunque la zona está llena de cenotes.

En cuanto a la cerámica, Mario Alberto explicó que de los 119 tiestos un 3.67 por ciento corresponde al Preclásico Tardío (400 a.C. a 200 d.C ) y el 82 por ciento al Clásico Temprano (250-600 d.C.).

A su vez, Cristian Hernández señaló que el análisis malacológico concluyó que a, diferencia de otros asentamientos mayas donde predominaron los ornamentos, en el campamento había gran cantidad de caracoles completos perforados con percusión y muchos fragmentos con preformas.

“Analizamos 171 elementos de caracol provenientes de varias estructuras documentadas en el tablaje”, precisó y agregó que los caracoles se encontraban en aguas bajas y cerca de manglares, donde los mayas actuales siguen recolectando para su consumo y para elaborar artesanías.

En el lugar había artefactos terminados, huellas, procedimientos y técnicas de manufactura y también se identificó el uso de alimentos en algunos objetos.

La investigación de los arqueólogos, que participaron en el VII Simposio de la Cultura Maya con la ponencia ‘El aprovechamiento prehispánico de caracoles en la costa norte de Yucatán’ en el marco del 50 aniversario del Centro INAH Yucatán, informó que hallaron especímenes completos y de talla adulta.