UMÁN, Yucatán, viernes 04/08/23.- Nefasta y corrupta, la administradora del juzgado de Umán benefició a José Humberto N.P., quien violó a una niña y debió estar preso, pues ‘perdió’ largo tiempo un amparo del sujeto, de modo que lo dejaron libre por ‘violarle’ sus garantías individuales.
Luego de largo tiempo, debido a esta descarada ayuda o colusión de la funcionaria, también ayudó para que el depravado sujeto, que con sus dedos violó a una niña de cuatro años, busque un procedimiento abreviado y sólo lo condenaron a ocho años de cárcel, cuando merecía hasta 30.
LA HISTORIA: Esta funcionaria hizo perdedizo durante un buen tiempo un amparo a favor del sujeto y, al violarse sus garantías individuales, lo dejaron en libertad en un principio y se volvieron a valorar las pruebas en su contra, desechándose importantes medios para demostrar su culpa.
El juez de control de Umán, Luis Alfredo Solís Montero, concedió concluir cuanto antes el proceso penal y, además de la burla de condena también amonestó públicamente al sujeto; le suspendió sus derechos políticos; lo condenó al pago de 200 días multa, y le prohibió acercarse a la víctima de forma permanente.
En el Artículo 315 se expone que se equipara a la violación y se sancionará con prisión de diez a treinta años, y de tres mil a cinco mil días-multa, a quien sin violencia y con fines lascivos tenga cópula o introduzca por la vía vaginal o anal cualquier objeto o instrumento distinto del miembro viril, a una persona menor de quince años de edad o a persona privada de razón o sentido o cuando por enfermedad o cualquier otra causa no pudiera resistir.
Si además se ejerciere violencia física o moral, y en su caso, resultare en embarazo y/o en contagio de enfermad de transmisión, la sanción se incrementaría al doble.
AYUDA EVIDENTE: La ayuda fue muy evidente por un posible tráfico de influencias o imperdonable descuido a favor de José Humberto, hermano de un ex delegado del Registro Agrario Nacional, que ha estado envuelto en varias demandas no precisamente por su actuar intachable, sino porque ha favorecido a grupos de poderosos empresarios y políticos.
El deleznable acto de José Humberto fue el 11 de marzo del 2019, a las 21 horas, en su casa, luego de que vio en la calle a la niña de 4 años de edad y la llevó al interior de la vivienda, donde la sentó en una silla y metió su mano debajo de su short y de su ropa interior; le metió los dedos en la vagina de la menor.


