MÉRIDA, Yucatán, jueves 20/07/23.- El mal nacido de Mario Arturo E.R., en contubernio con su propia madre Elena R.P., una mala abuela y peor suegra, se confabularon para que el sujeto parezca que carece de solvencia económica y no mantenga a su hijo.

Sin embargo, los descubrieron y ahora los dos malnacidos, de tal palo tal estilla, enfrentan un proceso penal por el cargo de incumplimiento de las obligaciones de asistencia familiar por simular insolvencia económica.

Este sujeto fingió estar en estado de insolvencia, para no mantener al hijo que tuvo con la señora C.C.R, y fingió donarle sus únicas propiedades a su madre María Elena R.P., dos porciones de tierras, una en el ejido de la comisaría meridana de Sierra Papacal y otra en Hunucmá.

Los denunció la señora C.C.R., quien demostró ante las autoridades la realidad de los hechos y la falsedad de su ex y de su exsuegra, de modo que el juez de control Kenny Martins Burgos Salazar los imputó y les impuso las medidas cautelares de firmar periódicamente y no salir del Estado.

El juez Burgos Salazar programó la audiencia de vinculación para el viernes el 21 de julio.

Mario Arturo y C.C.R. procrearon un hijo y el 23 de octubre del 2018 se aprobó el convenio presentado por ellos ante un Juzgado de lo Familiar, en donde el primero se comprometió a pagar, en concepto de pensión alimenticia a favor de su vástago, $3 mil semanales, cantidad que aumentaría conforme aumente el salario mínimo general.

Sin embargo, no ha depositado el dinero completo desde enero del 2022 y sólo ha hecho depósitos parciales.

Pero no fue todo, el sujeto se colocó en estado de insolvencia al donar sus únicas propiedades a su progenitora, para evitar cumplir con sus obligaciones de deudor alimentario.