MÉRIDA, Yucatán, domingo 02/07/23.- Bandido de nacimiento, acostumbrado a robar por medio del fraude, el empresario Ernesto Josafat R.G. vendió en $2.5 millones una casa que no era suya, de modo que lo denunciaron y lo dejaron preso.
El juez de control Kenny Martins Burgos Salazar lo imputó por el delito de fraude específico, luego de que al sujeto lo detuvieron en cumplimiento de una orden de aprehensión. Una vez preso, el ladrón solicitó que su situación jurídica se resolviera en el del plazo constitucional, a lo que el juez accedió y determinó que la audiencia de vinculación se efectúe el miércoles 5 de julio.
ANTECEDENTE DE ROBO: En el año 2020, Ernesto Josafat estuvo implicado y fue sometido a proceso penal, junto con dos sujetos, por el robo de poco más de 6 millones de pesos, a conocida empresa yucateca de prendas de vestir y sus accesorios.
EL NUEVO ROBO: El 10 de noviembre de 2020, a las 20 horas, Ricardo D.M. de O. se reunió en su oficina, que se ubica en la colonia San Ramón Norte, con Ernesto Josafat y dos personas más, a fin de ayudar al segundo, ya que tenía problemas económicos.
Por la supuesta urgencia de dinero en efectivo, Ernesto Josafat le ofreció a Ricardo en venta una casa que se ubica en la calle 23 con 10 del fraccionamiento Residencial del Arco, a sabiendas que no era dueño del inmueble.
Con tal de ayudarlo, Ricardo le dio ese día $2.5 millones en efectivo, y al recibir el dinero firmó y estampó su huella digital en un recibo.
Cuando Ricardo descubrió el fraude denunció al ladrón y luego de tres años por fin lo tocó la mano de la ‘justicia’.


