MÉRIDA, Yucatán, viernes 30/06/23.- Aunque se acogió a un procedimiento abreviado, a José Antonio L.B. lo condenaron a 10 años de cárcel, por abuso sexual, mientras que al violador Miguel Ángel V.L. sólo le dieron ocho, en un juicio oral. Dos pesas y dos medidas.

A José Antonio lo condenaron porque manoseó a una jovencita, primero en la sala de la casa de la niña y luego en el cuarto de ella, pero la hermanita de la afectada vio todo y ´regañó’ al abusador sexual, además de que se lo contó a su mamá, quien llamó a la policía y detuvieron al depravado ‘amigo’.

Las partes acordaron concluir de manera anticipada el proceso penal que se le seguía al ahora condenado por el delito de abuso sexual agravado y la juez de control de Umán, Silvia Carolina Estrada Gamboa, aprobó el acuerdo al que llegaron.

Lo amonestó públicamente; le suspendió sus derechos políticos; lo condenó al pago de 400 días-multa y a que repare el daño de manera abstracta, y que no e acerque a la víctima por 3 años más después de compurgar su pena en prisión.

EL ATAQUE SEXUAL: El 13 de diciembre del 2022, entre las 14 y 14:20 horas, la menor de edad estaba en su casa, ubicada en el fraccionamiento Villas de Umán, y veía videos en su cuarto, cuando José Antonio la llamó y de inmediato salió y fue hasta donde está la mesa del comedor y vio al sujeto que estaba sentado en una silla; él le pidió que lo acompañara afuera para que no lo mordieran los perros, pero cuando ella se acercó al sujeto, éste bajó su mano a la altura del seno de la joven y se lo apretó.

Al sentirse agredida, la menor corrió a su cuarto, donde el sujeto continuó realizando tocamientos lascivos, hasta que la hermanita de la víctima realizó una llamada.

Después, José Antonio salió del cuarto y se sentó en el comedor hasta que llegó la mamá de la jovencita afectada y las menores contaron lo ocurrido. Ella llamó a la policía, cuyos agentes entraron a la casa y detuvieron al abusdor sexual.