MÉRIDA, Yucatán, domingo 04/06/23.- Sólo es cuestión de tiempo, para que a los asesinos Faustino J. R. e Irene del Carmen C. P., les impongan hasta 40 años de cárcel, por haber matado al anciano Carlos René M.M., de 75 años de edad.

A esta pareja asesina, él es campechano de 34 años de edad y ella de Huhí y de 24 años, la vincularon a proceso penal por el delito de homicidio calificado, que en Yucatán se paga con una pena máxima de 40 años de prisión.

Al continuar la audiencia inicial, el juez de control Kenny Martins Burgos Salazar los vinculó, les dejó la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa por todo el tiempo que dure el proceso y fijó cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria.

Este crimen se cometió en una casa de la calle 27 entre 26-A y 26-C de la colonia “Graciano Ricalde”.

PLAN MAQUIAVÉLICO: Luego de embriagarse varias veces en la casa del anciano Carlos René M.M, Faustino J.R. e Irene del Carmen C.P. se enteraron que tenía dinero y planearon robarle, pero se le murió mientras lo torturaban, para que les dijera donde las guardaba.

Este campechano y la ‘Yuca’ ataron al anciano a una silla y le dieron tantos golpes que lo asfixiaron con su sangre, ya que el ahora occiso se negó a decir en donde tenía su dinero: Prefirió que lo golpearan antes que le robaran.

EL CRIMEN: se cometió el domingo 21 en una casa de la calle 27 entre 26-A y 26-C de la colonia “Graciano Ricalde”, la cual era un lugar de reunión de gente que acostumbraba consumir bebidas embriagantes, entre los cuales estaba esta pareja.

La pareja se enteró de que el anciano, de 75 años de edad, tenía dinero guardado en la casa y se puso de acuerdo para sorprender al anciano y atarlo a una silla, para luego torturarlo, a fin de obligarlo a que les diga dónde tenía sus cosas de valor, lo que hicieron el sábado 20 en la noche.

PRIMERO MUERTO QUE… Sin embargo, apegado a los bienes materiales, a pesar de los golpes que recibía, el anciano no hablaba y falleció de asfixia mecánica por obstrucción de vía aérea; el domingo 21 de mayo, en horas de la mañana, un familiar llegó a la casa y llamó, pero no le respondieron, de modo que entró a la vivienda y vio a su pariente muerto y amarrado.

De inmediato llamó al 911 y al lugar llegaron policías de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y paramédicos de la misma corporación.

Sin embargo, gracias a las cámaras de video de las casas aledañas se pudo ubicar a Faustino y a Irene del Carmen, el primero originario de Campeche y de oficio albañil, y la segunda de Huhí, desempleada.