MÉRIDA, Yucatán, martes 30/05/23.- Asfixiado con su propia sangre murió Carlos René, quien recibió una gran cantidad de golpes de Faustino y de Irene, quienes querían obligarlo a que les dijera conde guardaba su dinero.
A Faustino J.R. e Irene del Carmen C. P., de 36 y 24 años, respectivamente y a quienes les esperan 40 años de cárcel, los imputaron por el delito de homicidio calificado, por el juez de control Kenny Martins Burgos Salazar, quien les impuso la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa por todo el tiempo que dure el proceso y programó para el viernes 2 de junio la audiencia para definir si los vincula a proceso penal.
LA HISTORIA: Luego de embriagarse varias veces en la casa del anciano Carlos René M.M, Faustino J.R. e Irene del Carmen C.P. se enteraron que tenía dinero y planearon robarle, pero se le murió mientras lo torturaban, para que les dijera donde las guardaba.
Este campechano y la ‘Yuca’ ataron al anciano a una silla y le dieron tantos golpes que lo asfixiaron con su sangre, ya que el ahora occiso se negó a decir en donde tenía su dinero: Prefirió que lo golpearan antes que le robaran.
EL CRIMEN: se cometió el domingo 21 en una casa de la calle 27 entre 26-A y 26-C de la colonia “Graciano Ricalde”, la cual era un lugar de reunión de gente que acostumbraba consumir bebidas embriagantes, entre los cuales estaba esta pareja.
La pareja se enteró de que el anciano, de 75 años de edad, tenía dinero guardado en la casa y se puso de acuerdo para sorprender al anciano y atarlo a una silla, para luego torturarlo, a fin de obligarlo a que les diga dónde tenía sus cosas de valor, lo que hicieron el sábado 20 en la noche.
SE NEGÓ A ‘BOQUEAR’: Sin embargo, apegado a los bienes materiales, a pesar de los golpes que recibía, el anciano no hablaba y falleció de asfixia mecánica por obstrucción de vía aérea; el domingo 21 de mayo, en horas de la mañana, un familiar llegó a la casa y llamó, pero no le respondieron, de modo que entró a la vivienda y vio a su pariente muerto y amarrado.
De inmediato llamó al 911 y al lugar llegaron policías de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y paramédicos de la misma corporación.
Sin embargo, gracias a las cámaras de video de las casas aledañas se pudo ubicar a Faustino y a Irene del Carmen, el primero originario de Campeche y de oficio albañil, y la segunda de Huhí, desempleada.


