MÉRIDA, Yucatán sábado 13/05/23.- Con saña, Manuel Arturo V.R. de 28 años de edad, y José Gabriel G.A., de 57, mataron al discapacitado Felipe Nery M.P., quien tenía una ‘joroba’ y ahí le clavaron el cuchillo, todo por robarle el dinero de su pensión.

Sin embargo, los detuvieron muy rápido porque la cuñada de Felipe llegó y los vio salir de la casa, donde al entrar halló en un charco de sangre a su pariente, de modo que llamó al 911.

Ayer viernes, el juez de control José Enrique Sáenz Dzul los vinculó a proceso penal, les ratificó la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa por todo el tiempo que dure el proceso y programó en cuatro meses el cierre de la investigación complementaria.

El martes publicamos que, por querer hacerse de unos cuantos miles de pesos, Manuel Arturo estaría 40 años preso, mientras que José Gabriel pasaría el resto de su vida en el Penal, por haber matado al discapacitado Felipe Nery M.P., de 55 años de edad y vecino de Cinco Colonias.

Estos sujetos están acusados de matar, para tratar de robarle su pensión, de un cuchillazo en la columna cervical, a Felipe Nery.

De acuerdo con datos recabados, entre las 7 y las 8 horas del viernes 5 de mayo, Manuel y José estaban en casa de Felipe Nery, ubicada en la calle 44-B entre 113 y 115 de Cinco Colonias, y trataban de “convencerlo” de que les entregara el dinero que cobraría por padecer una discapacidad motriz.

Los sujetos acostumbraban ir a esa casa y eran conocidos de Felipe Nery, pero el ahora occiso se negó a darles su dinero y entre ambos empezaron a golpearlo con puños y pies, y uno de los sujetos agarró un cuchillo y se lo clavó entre la nuca y espalda, cuchillazo que lo mató.

Después empezaron a cargar las cosas de valor del occiso y las llevaron a la puerta, pero en esos momentos la cuñada de Felipe Nery fue a llevarle el desayuno, pues el occiso era discapacitado y dependía de la ayuda de sus vecinos y familiares, y cuando llegó la mujer vio salir a los sujetos.

El entrar a la casa vio que su cuñado estaba tirado en medio de un charco de sangre, motivo por el cual llamó al 911 y de inmediato se puso en marcha un operativo de búsqueda y localización de los agresores, a los que detuvieron.