DZONCAHUICH, Yucatán, viernes 24/03/23.- Protegido por el alcalde de Temax, Antonio González Escalante, a Jimmy Cruz Raz, lo dejaron libre y culparon de la muerte del “Zapatero Morgan” a Marvín A., quien junto con su hermano “Papayón” y Jimmy estaban más que ebrios.
Jimmy, quien es sobrino de la alcaldesa de este pueblo, Gloria Raz, manejaba una camioneta del alcalde temaxeño y, debido a que estaba hasta las chanclas de ebrio atropelló y mató al “Zapatero Morgan”, pero culparon a Marvín.
Como publicamos en la mañana, un sujeto totalmente ebrio atropelló y mató al motociclista “Morgan”, de 66 años de edad, e hirió a otro, ayer en la noche, en la carretera federal Mérida-Tizimín, tramo San Antonio Cámara-Temax, pero por ser amigo del alcalde panista lo trataron como ‘rey’.
Quedó herido de gravedad José C.A., de 43 años, de modo que paramédicos lo llevaron al hospital O’Horán, mientras el chófer de la camioneta Nissan y sus ebrios amigos, Papayón, Marvin y Jimmy eran bien atendidos por los policías de Temax.
Autoridades municipales de Temax, quienes pidieron el anonimato, por temor a represalias confirmaron que Jimmy Cruz Raz es sobrino de la presidenta de Dzoncahuich y empleado del alcalde de Temax Antonio González (a) “Don Tony”.
La policía decomisó una camioneta roja propiedad del presidente municipal de Temax, que manejaba Jimmy, quien mató a Celiano Velázquez, mejor conocido como “Morgan o Dzikil”, zapatero de esta localidad.
La policía detuvo a sus dos acompañantes profesores de primaria, los hermanos Marcos Antonio (a) “Papayon” y Marvin A. todos originarios de Temax.
Sin embargo los oficiales municipales afirmaron que, por órdenes del edil de Temax le dieron facilidades a sus colegas a Jimmy y entregaron como culpable de la muerte del zapatero a Marvin y lo llevaron a la Fiscalía General, de Motul en dónde ya su caso se ventila.
Mientras Jimmy, el verdadero asesino culposo y Papayón gozan de la libertad y en estos momentos curan la tremenda cura que se mandan.
A su vez, el yerno del ahora occiso, José Canto Oxté, de 43 años, se debate entre la vida y la muerte.


