MÉRIDA, Yucatán, lunes 13/03/23.- Al calor de las copas le dijo a su “Kex” (Querido) que lo iba a dejar y que se pusieran de acuerdo para que él viera al hijo de ambos, pero Joel Elías P.R. reaccionó violentamente, la golpeó y la sacó de la vivienda que habitaban en el fraccionamiento San Marcos Sustentable.

Joel Elías y Deysi Guadalupe se ‘enqueridaron’ desde hace seis años y vivían en San Marcos Sustentable, pero el lunes 6 de marzo, ambos se embriagaban en el comedor de la casa y Lupe le dijo a su “Kex” que se iría de la casa y quiso que se pusieran de acuerdo para que pudiera ver a su hijo.

Sin embargo, como era de esperarse, el sujeto se alteró y comenzó a gritarle que no se llevaría al niño y, tras insultarla, la golpeó y sacó del departamento; la mujer entró nuevamente y agarró su bulto, pero al intentar llevarse a su hijo para irse de la casa, el sujeto lo evitó y la golpeó, la jaló hasta sacarla de la casa.

La mujer fue con una vecina a pedir auxilio, pero el sujeto bajó detrás de ella y llegaron policías que lo detuvieron. La juez de control Diana Yadira Garrido Colonia lo imputó por los delitos de violencia familiar y lesiones y le impuso la medida cautelar de prisión preventiva justificada. Programó la audiencia de vinculación para hoy lunes 13 de marzo.

MÉRIDA
Jueza beneficia a un golpeador de mujeres, reincidente.-
El drogadicto y alcohólico Israel del R.C., auxiliar administrativo de un colegio privado de la colonia García Ginerés golpeó a su esposa C.A.O.S. y lo imputaron por los delitos de violencia familiar y lesiones, en la segunda vez que el sujeto la golpeaba, aunque ella estaba embarazada.

La juez de control Blanca Beatriz Bonilla González lo dejó libre, aunque es golpeador de mujeres reincidente, y le impuso las medidas cautelares de firmar periódicamente; no salir del Estado y el país, y no acercarse a la víctima. Programó la audiencia de vinculación para el miércoles 15 de marzo.

Antes, en 2019 este demente sujeto estuvo preso por violencia familiar, porque atacó a la mujer, pero logró que la mujer lo perdonara y continuaran su vida matrimonial, pues estaba embarazada de su segunda hija. Lo beneficiaron con una suspensión condicional de proceso que, entre otras cosas, consistía en tratarla bien y vivir como familia.

Pero poco duró el gusto, porque, una vez sin localizador, el sujeto continuó su vida de alcohol y drogas, además que durante buena parte de la pandemia no trabajó, pero se puso más violento e insultaba a su esposa, le decía que estaba gorda, le daba asco, estaba loca, psicótica, etc.

En febrero pasado, la atacó de manera física, verbal y económica, porque sustrajo pertenencias de la mujer y, sin importarle que de nuevo estaba embarazada, le dijo que no era su hijo y no la bajaba de mujer fácil e infiel.