MÉRIDA, Yucatán, viernes 10/02/23.- El Museo Regional de Antropología Palacio Cantón reabre sus puertas con las exposiciones Ek Balam polifónico e Ídolos, que resaltan el trabajo vivo de investigadores que reconstruyen el pasado glorioso de los mayas y un momento doloroso: el Auto de fe de Maní, que ocurrió 12 de julio de 1562.

“En Ek Balam surge la voz de sus gobernantes que delinearon el esplendor artístico, la de los viajeros que registraron su paso, los arqueólogos que lo interpretaron y los conservadores que apuntalan su permanencia hacia el futuro”, afirmó el director del recinto, Bernardo Sarvide Primo.

Ex Balam polifónico exhibe en la planta baja del Palacio Cantón piezas de valor invaluable y esfinges de personajes, cuyas voces dan magnificencia a ese asentamiento, como la Señora sagrada, madre del rey Ukit Kan Let Tok.

El visitante podrá conocer la voz de la Señora Sagrada, cuyo poderío legitimó la dinastía de Ukit Kan Let Tok, el gobernante que logró el esplendor artístico de la ciudad maya.

En el Palacio también “suenan” las imágenes de Desiré Charnay, el primer fotógrafo que visitó la zona arqueológica ubicada en el Oriente de Yucatán.

El visitante podrá conocer en el Ek Balam polifónico, otras voces especializadas en la conservación, que a finales del siglo XX iniciaron la vital tarea de preservar los vestigios para el conocimiento y disfrute del presente y garantizar el de las generaciones futuras.

La muestra permitirá al visitante vivir en primera persona hechos históricos, como el Auto de fe de Maní, que aún duele a los herederos de la cultura maya, por la destrucción de ídolos, objetos de culto y códices, literatura precolombina creada por los antiguos habitantes del Mayab empleando glifos que aún siguen en investigación.

“En esta exposición podemos ver vestigios que fueron protagonistas de la hoguera, donde se destruyó parte importante del patrimonio de pueblo maya”, aseguró.

Aunque no puede recuperarse el pasado, se puede buscar la preservación de la memoria y aprender de los errores para la construcción del mañana.

En la muestra Ídolos, que se exhibe en la planta alta del Museo Regional de Antropología Palacio Cantón, el visitante podrá revivir conocer cómo los mayas prehispánicos elaboraban a sus dioses.

Además, gracias a la magia de la tecnología, en unos 20 minutos podrán vivir lo que sucedió en el Convento de Maní en el siglo XVI y dimensionar lo que sufrieron los actores: 6,300 mayas investigados por sospecha de idolatría, 350 exhibidos en la procesión de Auto de fe de Maní, 64 fueron “relajados” y quemados en efigie y 84 reconciliados que los obligaron a usar sambenitos como símbolo de vergüenza.

Además, 95 indígenas mayas fueron “penitenciados” con una vela verde en símbolo de su penitencia desnudos de la cintura para arriba y 114 cajas de huesos de personas fallecidas acusadas de idolatría que fueron quemadas.

En su intervención, Chab Cárdenas informó que Ex Balam polifónico e Ídolos son exposiciones que forman parte de los eventos conmemorativos del 84 aniversario del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
“El INAH, institución que acrecienta los valores de México, con esas muestras abre un ciclo de exposiciones conmemorativas”, agregó.

Destacó la recuperación de piezas que provienen de proyectos científicos y académicos, como las investigaciones en la plaza de Maní y en Ek Balam, que desde 1994 se abrió al público.

En el caso de Maní, la exposición de Ódolos brinda un sentido crítico, abre al análisis y al debate sobre lo que sucedió en Maní hace 461 años: un Auto de fe.

“Hoy, a más de 400 años podemos hacer un pensamiento crítico de lo que realmente sucedió y de un personaje amado y odiado, pero también reconocido en la historia: Fray Diego de Landa, cuya figura religiosa envistió los poderes terrenal y divino”, afirmó el titular del Centro INAH Yucatán.

Idolos exhibe algunos objetos de una excavación arqueológica realizada hace unos años en el centro de Maní.

“Investigadores del INAH, 400 años después del Auto de fe, hoy encuentran en los cimientos, en las excavaciones, vestigios de ese pasado tan lamentable que fue la aplicación de un juicio, un castigo a una población que al final no cumplió una norma divina”, agregó.- (Martha López Huam).