MÉRIDA, Yucatán, domingo 08/01/23.- Aunque desde 2017 se llevó a dos de sus tres hijos y no deja que la mamá los vea, al delincuente Didier Alejandro T.G. lo imputaron por el delito de sustracción de menores, en la modalidad de retención, pero dejaron libre.

Este sujeto no se llevó a su hija más grande, porque se avergüenza de ella, ya que la niña padece de un mal congénito.

En julio del 2019, a este depravado, en complicidad con el juez de control Kenny Martins Burgos Salazar, solo lo imputaron por el delito de violencia doméstica (2), ya que este juzgador no tomó en cuenta el dicho de la menor, quien afirmó que ha sido objeto de constantes abusos verbales, psicológicos y sexuales de su padre, que no la quiere.

El sujeto y A.M.H.O. contrajeron matrimonio civil en 2004 y procrearon tres hijos; vivieron en varias casas y la última fue en la calle 30-B entre 71 y 71-A de la colonia Azcorra.

Desde un principio, el sujeto agredía verbal y psicológicamente a la mujer, porque su hija mayor nació con un problema congénito, de modo que le decía a su esposa que era su culpa y por cualquier cosa la insultaba. A la menor le decía defectuosa y loca.

Debido a eso se separaron y acordaron divorciarse: Pactaron un convenio en el que se acordó que la guarda y custodia de los tres hijos menores estaría a cargo de la mamá, además de que se fijaron los días de visita para Didier, quien recogería a los menores los viernes a las 18 horas, en la casa de su ex mujer y los devolvería el lunes siguiente, a las siete de la mañana, en la escuela de los menores, así como se pactó lo correspondiente a los períodos vacacionales y días festivos.

Sin embargo, el 20 de octubre del 2017, Didier Alejandro acudió a la casa de la querellante a buscar a los menores y nada más se llevó a los dos varones, pues rehúye de su hija mayor.

Desde el lunes 23 de octubre no le devolvió los niños a la mujer y hasta ahora, $ospecho$amente, la “justicia” lo sigue favoreciendo, porque ahora con la juez de control Blanca Beatriz Bonilla González las cosas no fueron mejor, ya que sólo se concretó a imputarlo e imponerle las medidas cautelares de firmar periódicamente; no salir del Estado, y someterse a vigilancia, pero le dejó a los niños.

La juez Bonilla González determinó que la audiencia de vinculación se efectúe el martes 10 de enero, para definir si lo somete a proceso penal o lo exonera.