PROGRESO, Yucatán, jueves 15/12/22.- Después de hacer todo para salvarle la vida, médicos del hospital Agustín O’Horán declararon con muerte cerebral a Roberto Lanz Hernández, quien según fuentes oficiales se cayó al tratar de huir y según sus familiares lo golpearon policías.
La Comuna progreseña emitió un comunicado y afirmó que hay una investigación interna y otra en la Fiscalía General del Estado (FGE), que los tres oficiales involucrados ya están separados de sus cargos.
Los médicos solo esperan el consentimiento de los familiares para que desconecten a Roberto Lanz Hernández de las máquinas que lo mantiene con vida artificial.
En su comunicado, la Comuna dice que están comprometidos con la transparencia y los derechos humanos, por ello, seguirán firmes para llegar al fondo de los hechos, manteniéndose abiertos y en constante cooperación con la Fiscalía General del Estado, a fin de aportar los elementos que considere para el esclarecimiento de los hechos, indico el ayuntamiento progreseño a través de un comunicado.
El miércoles 7 de este mes publicamos que, en una nueva versión, en circula en la policía municipal se afirma que el taxista quintanaroenese Roberto L.H., quien estaba ebrio, se lesionó al tratar de huir de la policía y se cayó de su propia altura.
Contra lo que dicen los familiares del ahora herido de gravedad, Roberto iba con su sobrino, no en otro carro, estaba totalmente ebrio y se cayó y se rompió la cabeza al trata de huir para que no lo arrestaran, por entorpecer la acción policiaca.
Esta versión también dice que el domingo, poco antes de las 16:30 horas, Roberto acompañaba a su sobrino e iba de copiloto en el auto de éste, con destino a la ciudad de Mérida.
Sin embargo, al intentar salir del puerto pasaron por el retén de alcoholímetro, ubicado a la salida a Mérida, y el sobrino de Roberto estaba más que ebrio, pues su prueba arrojó poco más de 120 grados de alcohol.
Le dijeron que lo iban a detener y llevar su auto al corralón, pero Roberto intentó impedir que detengan a su pariente y golpeó a un policía, de modo que el comandante en turno ordenó que lo detengan, por tratar de impedir la labor policiaca y agredir a un oficial.
Cuando intentaron detenerlo, Roberto, según la versión que circula en la policía, corrió sobre una calle ubicada a un costado de un súper mercado, pero mal piso la acera, de modo que cayó de manera brutal y se golpeó muy fuerte la cabeza.
Los policías lo alcanzaron, pero al verlo tirado y sangrando le pidieron una ambulancia a la SSP y luego llevaron al herido al Hospital O’Horán, donde esta grave.
Los familiares dicen que, sin motivo alguno, sin que Roberto hiciera algo y sin que ofendiera a los policías, éstos solo porque son pelanaes, le pegaron a su pariente.


