PROGRESO, Yucatán, martes 06/12/22.- El taxista Roberto L.H, de Quintana Roo, intentó impedir que detengan a su primo en un retén alcoholímetro, pero los uniformados le dieron una soberana paliza, al tratar de someterlo y casi lo matan a patadas y ahora se debate entre la vida y la muerte.

Los policías le dieron una soberana paliza y a patadas le ocasionaron traumatismo craneoencefálico, luego que les reclamó airadamente a los policías el que detuvieran a su primo. Este taxista llegó de paseo al puerto de Progreso a visitar a sus familiares.

Roberto Lanz llegó a un retén de alcoholímetro ubicado a la salida del puerto, el domingo en la tarde, bajó de su vehículo para tratar de impedir que detengan a un primo, no de buenos modales, de modo que un policía ordenó que lo detengan.

El chafirete se resistió al arresto y pidió que la hagan la prueba de alcoholímetro, aunque no intentaron detenerlo por ebrio, sino por obstaculizar el trabajo de la policía.

Dos policías lo derribaron mientras que otro comenzó a patearle la cabeza y uno de los uniformados se le montó en el pecho para inmovilizarlo, según dijeron en una entrevista familiares de la víctima.

Cuando los uniformados intentaron esposar a Roberto Lanz vieron que estaba inconsciente, con la cabeza rota y le salía un chorro de sangre.

El último informe médico indica que Roberto Lanz sufre traumatismo craneoencefálico severo, con lesiones en las cervicales y en el bulbo raquídeo, por una laceración cerebral “Fractura de la base del cráneo”; permanece en terapia intensiva en el primer piso del hospital O`Horán.

Médicos no dieron información del estado de salud del paciente a la hora de visita de las 22:00 horas.

Según los familiares del herido, los mandaron a buscar y fueron al palacio municipal, donde el director de la policía de Progreso Omar de la Cruz Herrera C. y la sub directora de la policía municipal Cristina González D. junto con dos abogados y un Juez de Paz Alan Alcocer intentaron persuadir a la familia de la víctima, para que no denunciara penalmente, a cambio de un arreglo, pero ellos se negaron.