CIUDAD DE MÉXICO, lunes 14/11/22.- El ex presidente de lo que fue en su momento el Instituto Federal Electoral (IFE), José Woldenberg, hizo un llamado a defender el sistema electoral de México, que señaló fue construido por “varias generaciones”.
Durante su intervención en el Monumento a la Revolución en la marcha por la defensa de la democracia y del INE, José Woldenberg aseguró que la alternancia presidencial ocurrió en México gracias al trabajo del IFE y dijo que el país no puede volver a un instituto alineado al gobierno.
“México no puede volver a una institución electoral alineada con el gobierno, incapaz de garantizar la necesaria imparcialidad en todo el proceso electoral”, dijo Woldenberg.
El ex presidente del IFE también expuso:
-Como país fuimos capaces de edificar una germinal democracia. Dejamos atrás el país de un solo partido, de un presidencialismo opresivo, de elecciones sin competencia ni opciones auténticas, de poderes constitucionales que funcionaban como apéndices del Ejecutivo, de medios de comunicación mayoritariamente oficialistas, para abrirle paso a la expresión y recreación de la diversidad política, a elecciones libres, disputadas y creíbles, a Congresos plurales, gobiernos de diferente orientación, pesos y contrapesos en el entramado estatal y sin duda una espiral virtuosa que amplió el ejercicio de las libertades.

-Para lograr lo anterior, se requirió principalmente de la creación de normas e instituciones electorales que garantizaran imparcialidad y equidad a la diversidad de fuerzas políticas que modelan el país.
-Ocho reformas se llevaron a cabo entre 1977 y 2014 y los resultados están a la vista.
-Con la creación de las autoridades electorales autónomas y de tribunales, así como la construcción de condiciones equitativas de competencia “de manera paulatina, pero sistemática, nos acostumbramos a la diversidad, a las contiendas competidas, a las alternancias en los ejecutivos, a los congresos plurales y a los mecanismos de diálogo, negociación y acuerdo que los mismos reclamaban.
-Quiero llamar su atención sobre un solo hecho: la alternancia constitucional y pacífica (subrayo, pacífica) del poder presidencial ocurrió, por primera vez en México, gracias a ese proceso democratizador. En casi doscientos años de vida independiente, nuestro país nunca lo había logrado.
-Lo que trajo a los ciudadanos a las calles es que buena parte de lo edificado se quiere destruir desde el gobierno.
-Nuestro país no merece regresar al pasado porque lo construido permite elecciones auténticas, piedra angular de todo sistema democrático.
Ayer domingo miles de personas salieron a las calles de Ciudad de México y otras ciudades del país para defender al Instituto Nacional Electoral (INE).
La mayor concentración fue en la capital, donde miles de personas exigieron frenar la iniciativa de reforma electoral del presidente Andrés Manuel López Obrador.


