MÉRIDA, Yucatán, viernes 28/10/22.- En otra muestra de que el sistema judicial mexicano privilegia a los infractores y “castiga” a las víctimas, aunque agredió cobarde y arteramente a su mujer, Juan Nicolás C.T., lo dejaron libre, aunque tardaron tres años en detenerlo.
Compareció y en una sola audiencia, para no calentarse la cabeza, el sujeto le pidió al juez de control José Enrique Sáenz Dzul que lo impute y vincule a proceso penal por violencia familiar.
El juez Sáenz Dzul le impuso que firme periódicamente; que no salga del Estado sin autorización judicial; que no se acerque a la víctima y lugar de los hechos, y que se someta a vigilancia.
Juan Nicolás y la señora Teresa Raquel K.W. contrajeron matrimonio en marzo de 1994 y se fueron a vivir en San Ignacio, Progreso; procrearon tres hijos.
Sin embargo, el 18 de junio del 2019, sin motivo aparente, cuando su mujer estaba acostada en su hamaca, la jaló violentamente, la tiró al piso le dijo muchas cosas, la insultó y le reclamó.
Como todo un cobarde, cuando la mujer estaba indefensa en el piso comenzó a patearla y sólo dejó de hacerlo porque intervino uno de sus hijos.
Después el sujeto se retiró como si nada y, “extrañamente” en el juzgado se hizo perdediza la denuncia, que tardó más de tres años en judicializarse y que llegue hasta el juez, que tampoco hizo gran cosa, es más favoreció al agresor.


