MERIDA, Yucatán, martes 18/10/22.- Todo indica que la mala decisión, tomada por consejos no muy buenos, echarán por la borda todo el capital político que Jorge Carlos Ramírez Marín tiene en Yucatán, que le dieron los resultados de las elecciones de 2018 y de 2021.
Es decir, en 2018 en Yucatán el “Gordito Marín” ganó la elección a senador, al final fue el único priista de todo el país que lo hizo, con 428,056 votos, 45,002 votos más que el PAN. En 2021, como candidato a la alcaldía obtuvo 78,393 y quedó en segundo lugar, aunque muy lejano del primero que fue Renán Barrera Concha, del PAN, quien obtuvo 144,059.
Se concluye que Ramírez Marín puede dilapidar este capital político, por sus coqueteos, que ya no son sólo eso sino ya algo real, con MORENA, y no buscar la candidatura al gobierno por el PRI. Sin embargo, puede pensarse que ese mismo capital político lo utiliza para “convencer” al Faraón Tabasqueño de que es la mejor opción para MORENA en el estado.
En MORENA lo despedazarían Rolando y compañía, empezando con Verónica “Traición” Camino y los que están debajo del agua como Víctor Caballero y el equipo de Comunicación del ex gobernador, que les paga a varios medios para hacerle publicidad a Mario Peraza Ramírez, entre otros.
La indecisión o la decisión equivocada de irse a MORENA, tras un “hueso”, en cualquiera de sus presentaciones, candidatura, secretaria pactada o de algún otro tipo prácticamente ya dejó fuera de la candidatura, hasta ahora al senador “Por Yucatán”.
Falta mucho y tal vez recapacite, pero por ahora sus sueños de gobernar al estado del faisán y del venado, largamente acariciado y soñado se esfuman como el humo de un cigarrillo al viento o como agua entre los dedos.
Este cuento tiene muchos capítulos aún, como el kilométrico juego entre Seattle y Astros, equipos que jugaron 18 entradas y que al final ganó Houston 1 a 0, pero que el 2Gordito Marín puede perder, como visitante, por paliza.


