MÉRIDA, Yucatán, viernes 14/10/22.- Por ocasionar la muerte de una joven mujer llamada Rubí, en una clínica falsa, a los paramédicos Raúl y Ricardo de Martín M.A., los imputaron por homicidio simple (comisión por omisión-dolo eventual), que se castiga hasta con cinco años de cárcel.

Sin embargo, estos dos irresponsables sujetos reducirían a casi nada la sentencia si se acogen a un procedimiento abreviado y de esa manera se burlarían de la justicia y de la familia que quedó enlutada por su culpa.

Los paramédicos, que intentaron que no llevaran a la mujer a una clínica, se acogieron al término constitucional de 144 horas para resolver su situación jurídica, de modo que el martes 18 de octubre se resolverá su situación jurídica, es decir si los vinculan a proceso penal o los exoneran.

Respecto a la responsable de la clínica sin registro, ubicada en la calle 19 con 26 del centro de Kanasín, con estudios inconclusos de enfermería Lizbeth A.V., no se ejercitó acción penal en su contra, por el momento.

El lunes 10 de octubre, la ahora occisa acudió al lugar arriba señalado, pues tenía abundante sangrado uterino, ya que desde el sábado comenzó a tener fiebre y a faltarle el aire, de nodo que sus familiares la llevaron a la unidad familiar del IMSS de Kanasín y de ahí les indicaron que tenían que ingresarla en un hospital y le extendieron una orden médica, pero no lo hicieron y la llevaron a la clínica particular, donde al final empeoró.

Sin embargo, el problema surgió cuando, estando en la falsa clínica de la falsa doctora Lizbeth, la familia intentó llevarla a que recibiera atención médica especializada y no se los permitieron los paramédicos, pero al llegar la policía la trasladaron al Hospital O’Horán, donde expiró.

Al final, la Fiscalía General del Estado informó que la causa de muerte de la joven Ruby fue anemia aguda poshemorrágica, consecuente a una sepsis.

La necropsia practicada al cuerpo de la joven mujer arrojó que no estaba embarazada, como le hicieron creer a los familiares, a quienes la persona encargada del lugar les indicó que tuvo un aborto luego de manipular una sonda que le habían colocado previamente.

La sepsis fue provocada por un dispositivo anticonceptivo (DIU) que tenía desde hace varios años.

A los enfermeros los imputó la juez de control de Kanasín, Mariza Virginia Polanco Sabido y les impuso la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa por todo el tiempo que dure el proceso.