MÉRIDA, Yucatán, viernes 07/10/22.- Los dos sabores más populares del planeta son de origen mexicano. El chocolate y la vainilla se consumían ya en el país siglos antes de que llegaran los españoles a América, y esto se puso de manifiesto durante reciente taller que un especialista impartió en Nolo, comisaría de Tixkokob.

“La vainilla es el segundo sabor más popular del mundo, sólo después del chocolate, y se obtiene de los frutos beneficiados de una planta de origen mexicano conocida como vainilla”, afirmó el instructor del curso, el biólogo David Moreno Martínez, quien cuenta con la maestría en Ecología Tropical por la Universidad Veracruzana de Xalapa.

Durante el taller “Cultivo integral de vainilla”, financiado por la Comisión Nacional Forestal (Conafor), a través del Programa Apoyos para el Desarrollo Forestal Sustentable 2022, el ejido de Nolo y la asociación civil PIMVS Tumben Kuxtal, que funge como asesora técnica, propusieron introducir en esa zona el cultivo de esa valiosa y exótica orquídea.

Con la propuesta técnica “Aprovechamiento forestal no maderable a través del cultivo, establecimiento y el manejo de la vainilla en el ejido Nolo, Yucatán”, se busca capacitar e introducir el cultivo de la vainilla en sistemas agroforestales con especies maderables, melíferas y frutales que hay en el ejido, por medio de productores que participan en el programa federal Sembrando Vida.

El cultivo de vainilla en el ejido Nolo representa todo un reto por dos condiciones ambientales que se deben cuidar puntualmente: la temperatura y los requerimientos de agua y humedad. Para enfrentar estos retos, los ejidatarios aprendieron que las selvas y remanentes de vegetación donde abunda el ts’its’ilché y otros árboles de sombra permanente, como el ramón, pueden crear un ambiente propicio para que la planta se desarrolle exitosamente.

El ts’its’ilché tiene una altura idónea, ramas que pueden podarse y acondicionarse para que el bejuco de la vainilla crezca a una altura máxima de dos metros y sobre todo que este árbol produce una buena cantidad de materia orgánica ideal para nutrir a la planta y almacenar humedad.

Otra alternativa visualizada por los productores es que el cultivo de la vainilla pueden realizarlo en los traspatios o solares de sus viviendas, donde pueden tener de 20 a 30 plantas y cuyo manejo puede hacerse colectivamente con la familia y con ello continuar con la tradición maya del manejo diversificado en los solares como una alternativa agrícola y de ingresos económicos.