MÉRIDA, Yucatán, domingo 02/10/22.- Inmoral y usurera resulta la multa que impone la SSP al que no reemplacó, ya que lo castiga dos veces por la misma falta: Lo multa y le quita su auto, cuando sólo debería quitar el auto y devolverlo hasta que el dueño reemplaque.

Ayer sábado, al vencer el plazo para reemplacar, cual avariciosos enseguida instalaron retenes para detener y quitarle su auto al dueño, además de cobrarle una multa. Seguramente, con cinismo, pronto mandarán un boletín “presumiendo” el número de autos retenidos y de mutas aplicadas.

Lo justo y razonable sería sólo quitar el auto, para obligar al dueño a que reemplaque, pero con esta acción lesionan los bolsillos de los afectados al cobrarles de unos $2,500 a $3,200, por la multa y el reemplaque.

Unos saldrán con que está en la ley, pero esa ley es injusta y arbitraria, porque impone doble castigo al infractor, sobre todo cuando le va a cobrar otro trámite.