MÉRIDA, Yucatán, sábado 17/09/22.- Los ex policías de la SSP Ralph Ricardo C.B., Gaudencio de Atocha R.S., Javier Roger B.C. y Sergio Iván R:M., pasarán 21 años, 10 meses y 15 días en la cárcel, por torturar y estrangular a un presunto narco de Progreso.
Los jueces del Tribunal Primero de Enjuiciamiento condenaron a los agentes por homicidio calificado, que en Yucatán se castiga de 20 a 40 años de cárcel.
También los condenaron al pago mancomunado de un millón 752 mil 912 pesos en concepto de reparación del daño; 15,312 pesos por gastos funerarios; fueron amonestados públicamente; suspendieron sus derechos políticos, y recibieron beneficios sustitutivos de sanciones y condena.
El sábado anterior publicamos que, en otra controvertida sentencia, el Tribunal Primero de Enjuiciamiento condenó a 21 años, 10 meses y 15 días de cárcel a los agentes de la SSP, R.C.B., G.R.S., J.R.B.C. y S.I.R.M. por torturar y estrangular a un presunto mininarco de Progreso.
Los integrantes del Tribunal Primero de Enjuiciamiento, los encontraron penalmente responsables del delito de homicidio calificado, que en Yucatán se castiga de 20 a 40 años de cárcel, pero sólo les impusieron casi 22 años de prisión.
Apenas un día antes publicamos que, a pesar de que la pena máxima por homicidio calificado es de 20 a 40 años de cárcel, el Tribunal Primero de Enjuiciamiento condenó a sólo 26 años y 8 meses a Luis Antonio Moo Uc, quien mató a balazos a un “tierrero” e hirió de gravedad al hermanito de éste.
El 3 de noviembre de 2020, el presunto mininarco Salvador Osmar L.M., de 31 años de edad, murió a causa de “asfixia mecánica por estrangulamiento”, según el acta 9888 del libro 050 del Registro Civil, cuando estaba bajo la custodia de agentes de la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán, luego que lo detuvieron en la carretera Chicxulub-Uaymitún, por posesión de cocaína.
Sin embargo, su cuerpo tenía signos de tortura, lesiones en la cara y la nariz rota; a su familia se le dijo originalmente que Salvador Osmar había fallecido de un infarto, pero después, el Instituto de Ciencias Forenses de la Fiscalía General del Estados dio a conocer la causa real de su deceso.
El 11 de noviembre, unos días después de su muerte, la Secretaría de Seguridad Pública informó sobre la detención de cuatro de sus agentes involucrados en el asesinato del joven, que detuvieron en un retén en Progreso.


