MÉRIDA, Yucatán, miércoles 31/08/22.- Yucatán está a punto de entrar a la temporada más intensa de huracanes, que abarca los primeros meses de la estación otoñal, es decir, septiembre y octubre.
En estos meses han afectado la Península de Yucatán los huracanes más intensos y destructivos.
En Yucatán imposible olvidar el embate del huracán Gilberto el 14 de septiembre de 1988, es decir, hace 34 años. Fue considerado el huracán del siglo por sus poderosos vientos que superaron los 300 km/h.
A su paso dejó una estela de destrucción como nunca se había dado tanto en Quintana Roo como en Yucatán donde su impacto fue directo, pero también en Campeche donde se sintieron vientos superiores a los 200 km/h.
Igual permanece en la memoria el azote del huracán Isidore, más conocido como Isidoro en Yucatán, el 22 de septiembre del 2002. Aunque no fue tan poderoso como Gilberto, pues solo llegó a ser categoría III, su poder de destrucción estuvo en el tiempo que permaneció en tierra sobre Yucatán.
Fueron más de 18 horas en los que estuvo golpeando a Yucatán con vientos huracanados y lluvias que dejaron inundaciones históricas en el sur del estado y el centro de Quintana Roo (zona maya).
Luego estuvo otras 20 horas afectando como tormenta tropical hasta que finalmente salió al mar por el norte de Yucatán, muy cerca de donde entró empujando por un frente frío.
Los pronóstico indicaban que luego de afectar Cuba pasaría costeando Yucatán rumbo al centro y norte del Golfo de México, pero el frente frío lo dejó errático hasta que entró Yucatán por Dzilam Bravo a una velocidad de traslación de 6 km/h.
La gran mayoría de los yucatecos no habían tomado previsiones para afrontar el inesperado huracán. A muchos, principalmente en Mérida, los agarró en la calle y tuvieron que buscar refugio en sitios públicos como los palacios de gobierno y del Ayuntamiento de Mérida.
En octubre han afectado Yucatán huracanes como Wilma así como las tormentas tropicales Gamma, Delta y Zeta, que en su momento llegaron a ser huracanes pero al tocar tierra en Quintana Roo perdieron fuerza.
Las afectaciones de estas tormentas, que entraron con apenas una semana de diferencia entre una y otra, fueron severas inundaciones en el oriente de Yucatán, donde transcurrieron varias semanas, incluso meses, para que el agua bajara por completo.
La mejor forma de afrontar un ciclón tropical es estar bien informado y prevenido, estar atento a las indicaciones y no hacer casos de rumores y publicaciones amarillistas en redes sociales.


