MÉRIDA, Yucatán, viernes 15/07/22.- En una tibia y sospechosa condena, al peligroso y violento asesino Edwin Armando Burgos Dzib lo condenaron a sólo 36 años de cárcel cuando por los delitos de homicidio calificado y robo merecía unos 60 años de prisión.

Los autores de esta condena de risa fueron los jueces del Tribunal Segundo de Enjuiciamiento, ya que este asesino, quien acababa de salir del penal, mató a una la prestamista Ermila V.A., de 70 años, quien vivía en la comisaría de Santa Rita, Cholul, a la que degolló para robarle poco más de 8 mil 500 pesos.

El sujeto ya había dado muestras de su alta peligrosidad y que no estaba dispuesto a enmendarse, pero el Poder Judicial lo benefició una y otra vez con salidas alternas, gracias al Nuevo Sistema de Justicia Penal que ha demostrado su ineficacia y que sólo beneficia al delincuente y más si es reincidente.

En esta ocasión, la pena fue la intermedia por homicidio y robo calificado, que juntos serían castigados con 60 años de prisión.

Esta vez, el Tribunal le impuso el pago de una multa de 75 días de salario, que equivalen a 5,661.75 pesos; que repare el daño a favor de los hijos de la víctima indirecta, con un millón 509,800 pesos más 26 mil pesos por los gastos funerarios.

Lo amonestó públicamente para que no reincida; le suspendió sus derechos políticos; le negó los beneficios de sustitución de sanciones y condena, y le prohibió acercarse a las víctimas indirectas, una vez concluida la condena.

El 17 de noviembre del 2017, Burgos Dzib, quien acababa de salir del penal al ser beneficiado, de nuevo, por el Nuevo Sistema de Justicia, abordó un taxi y se dirigió a la casa de la prestamista Ermila V.A., de 70 años, ubicada en la comisaría de Santa Rita, Cholul, a la que degolló para robarle poco más de 8 mil 500 pesos.

Regresó al día siguiente para seguir saqueando el lugar; el crimen se descubrió luego y a él lo identificaron por las huellas digitales en el lugar, lo localizaron y lo detuvieron.

AMPLIO HISTORIAL: Desde un principio, luego que lo condenaron a un año de cárcel, por el delito de robo calificado cometido con violencia, le esperaba un juicio por un asalto en una tienda de Ciudad Caucel, pero lo favorecieron con una salida alterna.

Curiosamente, ha sido beneficiado en dos ocasiones más por el Nuevo Sistema de Justicia Oral.

Incluso, antes del homicidio, gracias al Nuevo Sistema de Justicia, gozaba de una suspensión condicional a proceso desde el 28 de septiembre del 2017, la cual se le revocó.

Es más, en audiencia de lectura y explicación de sentencia, después de un procedimiento abreviado y confesar el robo que ejecutó en abril del 2017 en una vivienda de Santa Gertrudis Copó, también se le impuso el pago de 20 días multa.

En esa ocasión, la juez de control Blanca Beatriz Bonilla González fue la que lo benefició, luego que lo denunciaron los señores Raúl Antonio S.A. e Irán Yaneth A.G., por el robo cometido el 3 de abril del 2017.

Al recobrar la libertad, en noviembre de ese mismo año, el señor José Guadalupe T.C. indicó que este sujeto y otro delincuente entraron a una tienda de abarrotes, ubicada en Ciudad Caucel, donde sacó un arma de fuego que llevaba en el pantalón, le apuntó al dueño y le dijo que moriría de un plomazo si no le daba lo que tenía; robó diversos bienes y 6 mil pesos; huyó pero lo detuvieron; apenas salió de la cárcel fue directo a matar a la prestamista.