MÉRIDA, Yucatán, sábado 30/04/22.- En “premio” a desviar a su favor dinero del IDEY, a Ana Díaz la mandaron a la pista de remo y canotaje, de Progreso, y apenas hizo poco más de cinco meses al frente del Polifuncional de la 60 Norte, donde descubrieron que cobraba rentas y se las “clavaba”.

Se calcula que, de octubre de 2021, cuando asumió el cargo de jefa del Polifuncional, a la fecha, habrá desviado unos $120 mil, ya que cada mes se embolsaba unos $20 mil, según cálculos conservadores de nuestros informantes.

De acuerdo con información recabada, esta funcionaria les cobraba a los papás de los deportistas que tomaban clase en el inmueble y se lo depositaban a su tarjeta y una mínima parte del dinero ingresó a las arcas del IDEY.

Rentaba espacios, específicamente para taekwondo, pero en lugar de hacerlos firmar el contrato y pagar vía institucional, lo hablaba de palabra con ellos y pedía le depositarán en su tarjeta particular y no registraba ese dinero; también vendió objetos inventariados de las bodegas, con el pretexto de que no servían.

Qué le sabe a Carlos Sáenz, que no la corrió?
“En lugar de despedir a esta corrupta mujer, como debería ser, el director del IDEY Carlos Sáenz la cambió a la pista de remo y canotaje, donde comenzará a trabajar este lunes 2 de mayo, en donde hay muy pocos alumnos y manejo de recursos”, precisaron los entrevistados, quienes agregaron que Carlos Sáenz la protege ante un hecho tan grave.

¿Qué le sabrá esta mujer a Carlos Sáenz, quien fue incapaz de correrla ante esta falta tan grave? Se preguntaron nuestros informantes, quienes a la vez se preguntaron que le Sabrá Sáenz a Vila, que no lo corre a pesar de su incapacidad manifiesta y de su rapacidad pues se ha demostrado que es altamente corrupto.

Esta funcionaria, que es cuñada de Roberto Tolosa, subdirector de Desarrollo Rural, vendió objetos inventariados de las bodegas, con el pretexto de que no servían, pero el área de administración y finanzas sólo le llamó la atención y le dijo que lo que había hecho estaba prohibido y que incluso era un delito, porque todo lo que está inventariado y es propiedad del estado.

“Esto es un escándalo y los empleados están indignados, porque a cualquier otro, por menos lo hubieran despedido; Carlos Sáenz está enterado de todo y hasta las pruebas le mostraron y los empleados no entienden porque no la despidió, no saben si ella sabe algo que lo pueda comprometer a él también en esos bisnes”, indicaron nuestros informantes.

De acuerdo con los entrevistados, cobrar dinero en nombre del IDEY y quedárselo es un robo, de modo que los empleados están asustados, ya que cualquiera puede hacer eso y hacer “chanchullos” para su beneficio personal.

Es larga la cadena de anomalías, corrupciones y mal trabajo que a lo largo de cuatro años le ha tolerado el gobernador a Carlos Sáenz e inexplicablemente sigue en el cargo, lo que habla muy mal del gobierno del estado que solapa a corruptos e incapaces, dijeron al despedirse nuestros entrevistados.