PROGRESO, Yucatán, domingo 10/04/22.- El meteoro que cayó hace 66 millones de años en la Península de Yucatán, que formó el cráter de Chicxulub, produjo una variación en el clima en el planeta, que ocasionó grandes extinciones, afirmó la paleoclimatóloga Ligia Pérez Cruz, investigadora de la Universidad Autónoma de México (UNAM).
“Uno de los mensajes más importantes que se mandan es que ese cambio climático es el parteaguas para la evolución de la vida”, precisó.
En entrevista exclusiva al término de la ponencia científica “El impacto del meteorito de Chicxulub y la quinta extinción masiva”, en el auditorio del Instituto Tecnológico Superior de Progreso, como parte del proyecto Sendero Jurásico, la investigadora dijo que recientemente el panel intergubernamental de cambio climático manda mensajes importantes sobre esto.
“El ser humano propicia el cambio climático en muy poco tiempo, no el abrupto ni de las dimensiones que creó el impacto del meteorito en Chicxulub, pero la especie humana es la que contribuye más con las emisiones de Co2 (dióxido de carbono), por la quema de combustibles fósiles y sus niveles contaminantes”, recalcó la investigadora.
El impacto produjo la extinción de los dinosaurios y la vida en el planeta, pero fue ese cambio climático con temperaturas atroces (500 grados) y después con el enfriamiento, la lluvia ácida y la acidificación de los océanos.
Ahora todo puede volver ocurrir, ya que nosotros tenemos un aumento de temperatura y en el nivel del mar, la situación del blanqueamiento del coral, precisamente por el Co2 que es sedimentado por el océano, explicó la entrevistada.
La doctora Ligia Pérez Cruz estudia el registro geológico del cráter de Chicxulub, es decir, las rocas y los sedimentos brindan señales geoquímicas o de microfósiles para conocer cómo fue la vida a través del tiempo geológico, cómo fueron los ecosistemas y las relaciones con los cambios en los climas en ciertas épocas principalmente cuando cayó el meteoro en la Península de Yucatán.
“Con lo del cráter de Chicxulub estudiamos el momento del impacto, el cómo se pudo recuperar la vida marina después en esta zona, aunque los estudios comenzaron con la exploración del M 077 que fue en Progreso en 2016, pero también analizamos cómo se recuperan otras formas de vida millones de años después”, explicó.
Ahora tienen una serie de pistas, de cómo se recupera el sistema marino, los organismos microscópicos, cómo el impacto crea una serie de fracturas en el subsuelo donde pueden acogerse comunidades de organismos diminutos y lo que se le llaman sistemas hidrotermales.
En las investigaciones de los especialistas de la UNAM está todo: la parte de hongos, bacterias, metagenómica, más lo que se suma del sistema planetario, de dónde vino el asteroide, del espacio o el cinturón de asteroides, cuál fue la trayectoria, qué posibilidad existe que otro asteroide con similares dimensiones impacten el planeta y dónde.
“El impacto fue porque cayó en Yucatán, ya que el suelo de esta región tiene ciertas características que fue lo que propició esa situación, por eso siempre digo que un pedacito de Yucatán está en todo el mundo, porque es cierto”, dijo con una sonrisa.
Por su parte, el doctor Jaime Humberto Urrutia Fucugauchi, especialista en Paleomagnetismo y Geofísica Nuclear de la UNAM, explicó varios puntos importantes de su conferencia y le pidió a la sociedad conocer más sobre el Cráter de Chicxulub.
La conferencia forma parte del proyecto Sendero Jurásico, parque temático que inaugurará en los próximos días la administración de Julián Zacarías Curi.
El especialista habló del interés y de la importancia que tiene la investigación del impacto Chicxulub en el estudio del sistema planetario y sobre todo lo que marca la evolución de la vida en la Tierra.
“Aprovechen la facilidad del Sendero Jurásico, un proyecto altamente acariciado en el que podrán conocer más de los dinosaurios en una exposición que se ubica entre Chicxulub y Progreso, que es el centro geográfico de cráter”, dijo el entrevistado.
Un grupo de alumnos del Instituto Tecnológico Superior de Progreso participa con nuevas tecnologías en el Sendero Jurásico.- (Martha López Huam)


