MÉRIDA, Yucatán, lunes 07/03/22.- Después de cinco días, el INAH sigue terco y en cerrazón, ya que se niega a dar marcha atrás a su irracional medida de cerrar Chichén Itzá del 20 al 22 de marzo, por el equinoccio de primavera, medida que implica dejar de percibir unos $40 millones por día.
Ni el director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Diego Prieto Hernández, ni el director del Centro-INAH Yucatán Eduardo López Calzada han querido a hablar del caso, en una cerrazón inaceptable.
El INAH calla sobre este caso y los miles de prestadores de servicios turísticos están molestos y desesperados, porque esta medida los afectará terriblemente.
El INAH anunció, como publicamos el jueves, que, debido a la pandemia del Covid-19 cerrará Chichén Itzá del 20 al 22 de marzo, aunque en Yucatán el semáforo está en verde y los contagios se desplomaron, de modo que ayer apenas superó los 20 casos.
El sábado publicamos que la decisión del INAH de cerrar la zona arqueológica de Chichén Itzá, del 20 al 22 de marzo, para el equinoccio de primavera, representará un duro golpe al turismo y a la economía de Yucatán y dejará perjuicios de unos $40 millones, según afirmó Jordi Abraham Martínez, presidente de la ARVAY.
El equinoccio de primavera atrae anualmente a miles de visitantes nacionales y extranjeros, quienes vienen a disfrutar el espectáculo de la Séptima Maravilla del Mundo Moderno, lo que deja una muy buena derrama económica que esta vez se perderá, afirmó el entrevistado.
La medida del INAH afectará, además de los turisteros, restauranteros, hoteleros y agencias de viajes, a los guías de turistas, artesanos y demás personas que aprovechan esas fechas para lograr ganancias y recuperarse de los días flojos.
Entrevistado al respecto, Jordi Abraham afirmó que, sin duda alguna, esta medida constituye un grave retroceso en el proceso de reactivación económica, tan indispensable para la recuperación de los sectores productivos lastimados por la pandemia.


