DZIDZANTÚN, Yucatán, lunes 21/02/22.- Mientras que el joven Kelvin G. compraba, acompañado de su novia, dentro de la tienda Mariela, el ebrio chofer de una camioneta Chevrolet, Felipe P., le chocó su motocicleta Italika RC 150 c.c. que estaba estacionada en la calle y el culpable se negó a pagar los daños.

El joven afectado dijo que no quería problemas con el ingeniero, que solo quería que se le reparara el daño que sufrió su motocicleta -se le rompió el direccional delantero izquierdo y se dobló la parte donde va el descanso-, y la policía llevó la moto a la comandancia municipal para el deslinde de responsabilidades.


El joven dijo que Felipe P., quien estaba alcoholizado, intentó estacionar su camioneta, pero chocó por alcance a la motocicleta; el ingeniero intentó levantar la moto, pero el joven le dijo que espere a la policía municipal para que en presencia de los oficiales se levante el vehículo.

El prepotente ingeniero le dijo que no le pagará nada y se metió a su casa, mientras que el joven dio parte a la policía municipal y al lugar llegaron oficiales, a bordo de una patrulla; realizaron las primeras pesquisas y marcaron el lugar del accidente.

Minutos después el ingeniero salió de su casa, le dio un teléfono a un oficial al mando, para que constatara una llamada telefónica, presuntamente de su superior, luego con toda la tranquilidad se metió de nuevo a su casa sin que lo detuvieran para el deslinde de responsabilidades.