MÉRIDA, Yucatán, sábado 12/02/22.- Aunque merecían la condena máxima de 40 años de prisión, el Tribunal Segundo de Enjuiciamiento condenó a 35 años de cárcel a los sicarios quintanarroenses Ernesto Anael Escobedo Prado y Daniel Álvarez Partida, por matar a balazos a un taxista de Cancún en el fraccionamiento Las Américas, en febrero del 2021.

Los sujetos fueron condenados también a la reparación del daño por más de un millón 700 mil pesos con todo y los gastos funerarios; amonestados públicamente; se les suspendieron sus derechos políticos y se les negaron los beneficios sustitutivos de sanciones.

El homicidio calificado se sanciona en Yucatán con pena corporal que va de los 20 a 40 años de cárcel, pero estos sicarios, pese a que mataron a sangre fría y el caso conmocionó a la sociedad meridana, a criterio de los jueces no merecían la pena máxima.

Antes, Daniel Álvarez Partida se sometió a un procedimiento abreviado y lo condenaron a dos años y cuatro meses de prisión por ataques peligrosos contra servidor público, portación de armas e instrumentos prohibidos y delitos contra la salud.

El agravio contra un policía ocurrió cuando buscaban al sujeto y su cómplice por el homicidio de un taxista tabasqueño, quien era mininarco y huyó de Cancún, para refugiarse en esta ciudad, pero lo encontraron y lo asesinaron a balazos.

La juez Domínguez Zapata le impuso también el pago de 19 días multa; lo amonestó públicamente; le suspendió sus derechos políticos; le impuso el pago, de forma genérica, la reparación integral del daño, y no le otorgó los beneficios sustitutivos de sanciones.

El asesino confesó que el 24 de febrero, a las 12:45 horas, estaba en la calle 65-A entre 88 y 90 de la colonia Dzityá, y llevaba un cuchillo, con el cual le lanzó varios tajos al agente Fernando Antonio G.C., los cuales logró esquivar el policía y, al ser sometido por elementos de la Policía Estatal Investigadora, le hallaron marihuana.

A este matón se le buscaba por el delito de homicidio calificado, ya que mató al taxista tabasqueño Jesús D.C. (a) “Chuy”, quien radicaba en Cancún y vendía drogas, pero huyó y se refugió en Mérida, en donde vendía comida, pues quería rehacer su vida.

Junto con el ahora condenado, participó otro pistolero de nombre Ernesto Amaro E.P., los cuales pertenecen a un cártel de las drogas de Quintana Roo y que vinieron a Mérida con la consigna de matar al desertor. Enfrenta el delito de homicidio calificado, después de ser detenido en la capital del país en cumplimiento de una orden de aprehensión.

Los hechos ocurrieron el 23 de febrero del 2021 en la calle 55 con 132 del fraccionamiento Las Américas, cuando los sicarios mataron al taxista a balazos, de modo que falleció a consecuencia de un politraumatismo secundario a herida de proyectil de arma de fuego.

Después del ataque, los asesinos huyeron a bordo de una camioneta blanca, que fue localizada en una casa de la calle 67-A con 92, de Dzityá, después de impresionante operativo policiaco que no dio resultados en ese momento.